La caminata al monasterio de Profitis Ilias es la actividad clásica que no cuesta dinero y que cualquier viajero medianamente activo puede hacer en Hidra. No necesitas guía, no necesitas reservar nada, no hay entrada que pagar: solo unas zapatillas razonables, agua, sombrero y disposición a sudar durante un par de horas. A cambio te llevas una de las mejores vistas panorámicas del golfo Sarónico y una visita a un monasterio activo del siglo XVIII donde los monjes te ofrecen agua y dulces tradicionales.
El sendero arranca desde lo alto del pueblo, al final de la calle Miaouli (la que sube perpendicular al muelle desde el monumento al almirante). El asfalto se acaba en un cartel discreto que indica "Profitis Ilias" en griego e inglés, y a partir de ahí el camino se convierte en escalones empedrados y sendero de mulas. La distancia total son unos 3,5 kilómetros sólo de ida, con un desnivel acumulado de unos 500 metros. Tiempo realista: 2 horas de subida (con tres o cuatro paradas para respirar y disfrutar las vistas) y 1 hora y media de bajada. Si vas con muy buena forma puedes hacerla en menos; si te cuesta, sube tranquilo, no hay prisa.
Lo que vas a vivir paso a paso: los primeros 20 minutos son los más duros porque sales del pueblo zigzagueando por callejuelas con escalones; pasas por la última casa habitada y, a partir de ahí, el sendero empieza a abrirse a la montaña abierta. A los 30-40 minutos llegas a una zona de olivos viejos y aulagas donde la pendiente se suaviza ligeramente. Hacia los 60-75 minutos cruzas un paso entre dos lomas con una vista magnífica hacia el este y el oeste a la vez. Y en la última media hora, el sendero se acerca al complejo del monasterio: primero ves el campanario blanco asomando entre los pinos, luego aparece la muralla de piedra y la puerta de hierro forjado. Si tienes suerte y el monje de turno te abre, accedes a un patio interior con su iglesia central, un pequeño jardín y una terraza con la vista que ya casi tienes ganada. Hay también un monasterio femenino vecino (Agia Efpraxia), a 10 minutos andando: más pequeño, también precioso, con horarios algo más restringidos.
Sobre los puntos de dolor críticos: el calor del mediodía en julio-agosto es brutal y la mayor parte del sendero no tiene sombra. Sal antes de las 7:00 o después de las 17:00, no hagas la subida entre las 11 y las 16. Lleva 1,5-2 litros de agua por persona porque no hay fuentes ni tienda en todo el recorrido. Calzado cerrado con suela de goma, no sandalias ni chanclas: el empedrado pulido resbala. Vestimenta para entrar al monasterio: brazos y rodillas cubiertos (los monjes prestan pareos si llegas en pantalón corto, pero es más cómodo ir preparado). Si vas con niños menores de 10, asume que probablemente no llegarán arriba; mejor que hagan medio camino o que se queden en una playa. Y por último, una nota de seguridad: el sendero está bien marcado hasta el monasterio, pero si decides continuar a la cumbre del monte Eros (588 m, 30-45 min más), las marcas son menos claras y conviene llevar la ruta descargada en una app de senderismo (Komoot, AllTrails, Wikiloc tienen versiones de esta ruta) para no perderte. Para complementar esta jornada, baja a comer pulpo y ensalada griega a Kaminia o a Vlychos y date un baño largo: te lo habrás ganado.