Hidra tiene una cara que muy pocos visitantes ven: la costa sur, casi inaccesible a pie y prácticamente sin asentamientos, con calas cristalinas, paredes verticales que caen al mar y zonas de pradera de posidonia donde la vida marina es abundante. La única forma realista de llegar a estos sitios en un día es por mar, y de ahí que las excursiones en barco sean una de las actividades más recomendadas para quien pasa varios días en la isla. El plan estándar dura medio día o jornada completa, sale del puerto principal y combina tres o cuatro paradas de baño con almuerzo a bordo y comentario sobre lo que se va viendo.
El itinerario más popular sale del muelle hacia el oeste, rodea el cabo y va parando en las calas más espectaculares de la zona sur: Bisti, Agios Nikolaos y Limnioniza son los nombres habituales. Bisti tiene pinos hasta el agua y es el mejor snorkel de la isla; Agios Nikolaos es una cala virgen con un chiringuito básico; Limnioniza queda en una bahía cerrada con paredes rocosas que protegen del viento. Hay variantes que también pasan por la isla deshabitada de Dokos (justo al oeste de Hidra), donde se han encontrado restos de barcos hundidos del 2700 a.C., entre los pecios más antiguos del Mediterráneo conocidos.
Las opciones de barco varían según presupuesto. La más económica (en torno a 90-120 € por persona) son las excursiones de grupo en caique o velero compartido, salidas diarias en julio-agosto. La intermedia son las lanchas rápidas semiprivadas para 6-10 personas, más rápidas y con paradas más flexibles, que rondan los 150-200 € por persona. Y la opción premium son los chárteres privados de velero o lancha, con capitán, que cuestan entre 600 y 1500 € por embarcación según el barco y la duración (4 a 8 horas). Para parejas y grupos pequeños sale más rentable de lo que parece si lo divides: dos parejas pueden contratar una lancha privada por unos 200-300 € por pareja y disfrutar de un día completo prácticamente solos.
Sobre los puntos de dolor: las excursiones de grupo grandes pueden sentirse abarrotadas, especialmente en barcos de 30-40 personas; si buscas calma, paga el plus de un grupo más pequeño. El mar entre Hidra y el Peloponeso es generalmente tranquilo, pero el meltemi puede levantar olas a partir de mediados de junio y todo julio-agosto: si te mareas con facilidad, siéntate en cubierta, mira al horizonte y toma biodramina antes de salir. La comida a bordo es habitualmente sencilla (ensalada griega, queso feta, pan, fruta, agua, vino local incluido); si tienes restricciones alimentarias, avisa al reservar. Lleva siempre: bañador puesto desde el inicio, toalla, máscara y tubo si quieres aprovechar el snorkel (algunos barcos los prestan, otros no), crema solar resistente al agua, sombrero, agua extra y efectivo para la propina al capitán (entre 10 y 20 € por persona se considera apropiado).
La mejor temporada es de junio a principios de octubre. En mayo el agua todavía está fría (18-20°C) y muchas excursiones no operan. En agosto las salidas se llenan y conviene reservar con al menos una semana de antelación. Si combinas esta excursión con la caminata a Profitis Ilias y un par de tardes paseando por el puerto, tienes los tres planos esenciales de Hidra (mar, montaña, ciudad) cubiertos en un viaje de tres días.