Paliochori es la playa del sur de Milos que mejor combina todo lo que un viajero medio busca: agua limpia y transparente, servicios completos con chiringuitos y sombrillas, aparcamiento asfaltado sin dramas, acceso directo en bus, y una curiosidad geológica que la hace única en Grecia. Es probablemente la playa donde más días acabas viniendo cuando estás en Milos.

Se sitúa en el extremo sur-este de la isla, en una bahía ancha protegida por dos cabos que hacen que la mar entre calmada casi siempre, incluso con meltemi fuerte. La playa tiene 300 metros de largo y una mezcla singular de arena marrón-anaranjada y cantos pequeños redondeados de varios colores (grises, blancos, ocres, rojizos), reflejo de la geología volcánica de esta parte de la isla. El agua entra en degradado, de turquesa claro cerca de la orilla a azul cobalto más allá.

La curiosidad: aguas termales. En varias zonas de la playa, especialmente hacia el extremo oeste, el suelo emite calor. Si escarbas en la arena con las manos a 20-30 centímetros, sale agua caliente (40-50 °C) y burbujas de gas volcánico. Es actividad geotermal activa: Milos sigue siendo un volcán, dormido pero no extinto. En invierno, cuando la playa está vacía, los lugareños vienen a hacer improvisados "spas" excavando pequeñas piscinas donde el agua se mezcla templada. En verano el efecto se pierde bajo el calor ambiente, pero al amanecer aún se aprecia. Cuidado con las quemaduras: no te sientes directamente en la arena en las zonas más activas (verás manchas oscuras y humedad).

Punto de dolor: crowd predecible. En julio-agosto Paliochori se llena entre las 11:00 y las 17:00, sobre todo la mitad occidental donde están los tres chiringuitos. Es agobio de playa española medio-alta: música baja, gente charlando, niños jugando. Si buscas silencio, camina 200 metros hacia el este del último chiringuito, donde la playa se abre en zona más salvaje sin servicios. Ahí encuentras espacio propio incluso en agosto.

Los tres chiringuitos alquilan sombrilla+dos tumbonas por 20-25 € el día. Los tres funcionan también como restaurante de mediodía y noche con cocina griega decente (mariscos, pulpo, ensaladas). Sirocco es el más famoso porque cocina algunos platos usando calor geotermal (literalmente entierran una olla en la arena caliente durante varias horas; el resultado es un cordero al horno inolvidable). Reservar para almuerzo en julio-agosto.

El snorkel en Paliochori es agradable pero no espectacular. La mejor zona está en las paredes rocosas de los dos extremos de la playa: peces sargo, algún mero pequeño escondido, ocasionalmente pulpo. Visibilidad 10-15 metros. Si buscas snorkel serio en Milos, mejor opciones son Kleftiko en barco o Provatas hacia el oeste.

Como plan de tarde-noche, Paliochori es imbatible: baño largo, ducha en las duchas públicas, cena en Sirocco con los pies casi en el agua mientras el sol se pone detrás del cabo occidental. Precio cena 30-45 € por persona con vino. Reservar 24-48h antes.

Un detalle poco divulgado: al final de Paliochori (extremo este) hay un pequeño sendero de piedras que sube durante unos 15 minutos hasta un mirador rocoso sobre la playa vecina de Agia Kyriaki. La subida es fácil y la vista de las dos playas alineadas al atardecer es una de las más bonitas de la isla. Sin señalización oficial, pero fácil de intuir siguiendo las marcas rojas de senderistas anteriores.