Tsigrado es una de las experiencias más divertidas de Milos y también una de las que más filtra a los visitantes. La playa en sí es una cala minúscula, apenas 40 metros de arena blanca al fondo de una grieta en los acantilados del sur de la isla. Lo interesante no es tanto la playa (que es bonita pero pequeña) como el proceso de bajar a ella: una descenso vertical de unos 20 metros a través de una brecha en la roca, primero por una escalera de madera clavada al muro y después por una cuerda gruesa anclada en varios puntos.
Punto de dolor: no apta para todos. Tsigrado exige un mínimo de agilidad, fuerza en brazos y ausencia de vértigo. La escalera de madera está en buen estado pero es empinada. La cuerda tiene nudos cada metro para hacer pie, pero durante los últimos 6-8 metros bajas con las manos y el peso del cuerpo colgando. Es más fácil de lo que parece en las fotos, pero no es "playa familiar accesible". Niños a partir de 10-12 años pueden bajar con supervisión, más pequeños no. Personas con problemas de espalda, rodilla o vértigo, mejor que se queden arriba en el mirador.
Punto de dolor: subir cansa. Bajar es la parte fácil. Subir después de 4 horas al sol, cargando bolsa, con las manos sudadas y las piernas cansadas, es donde algunos se arrepienten. Reserva energía para la vuelta, sube antes del calor de la tarde y llévate agua suficiente para todo el descenso.
Punto de dolor: espacio. Como la playa es diminuta, cuando hay 30 personas ya está llena. En julio-agosto se llena entre las 11:00 y las 16:00. Estrategia local: llegar a las 9:00 o después de las 17:00. Los que bajan tarde suelen tener la playa casi para ellos durante las 2 horas hasta el atardecer.
Compensa todo esto con creces. La cala se abre en un semicírculo perfecto entre paredes verticales blanquecinas, con arena fina y aguas de un azul turquesa espectacular por el contraste con la roca clara del fondo. La sensación de estar en un sitio "conquistado" no se olvida. El snorkel en las esquinas de la cala es bueno: los peces sargo se resguardan de la mar abierta y hay mucho fondo rocoso para explorar.
No hay sombra natural una vez abajo. Tampoco hay chiringuito. Lo que bajas es todo lo que tendrás: agua, comida, protección solar, sombrilla portátil si la traes. Nada de contenedores de basura tampoco: todo lo que bajas te lo llevas de vuelta al mirador, y agradécelo (Tsigrado se mantiene limpio porque los viajeros son consecuentes).
Un consejo local: hay una entrada alternativa a Tsigrado. Desde el mar. Puedes llegar en kayak desde la vecina Firiplaka en unos 20-25 minutos bordeando la costa (unos 2 km). Es la ruta de los que no pueden o no quieren bajar por la cuerda. Alquiler de kayak en Firiplaka o excursión organizada de kayaking desde Adamantas.
Tsigrado es una de esas playas que te ganas físicamente. Y por eso, cuando sales del agua al fondo de la cala y miras hacia arriba a la grieta por la que bajaste, sonríes.