Kleftiko es la joya de Milos y también la razón por la que casi todo viajero acaba haciendo una excursión en barco. Se sitúa en el extremo suroccidental de la isla, en una costa completamente inaccesible por tierra: solo unas pistas de tierra muy sufridas llegan al mirador de las alturas y desde ahí ves Kleftiko lejos, pequeño. Para bañarte, la única opción es llegar en barco.
El paisaje es un conjunto de acantilados blancos verticales que caen 50-80 metros al mar formando torres, arcos, cuevas y un laberinto de piedras exentas emergiendo del agua. La geología es la misma toba volcánica clara que en Sarakiniko, pero aquí con verticalidad y con más agua alrededor. El resultado es que el mar aparece atrapado en piscinas naturales de un azul cobalto imposible, con visibilidad de 20-30 metros y profundidad variable.
Punto de dolor: no es una playa donde tumbarte. Kleftiko no tiene arena para toalla ni siquiera para pisar cómodamente. Es más bien un conjunto de calas y cuevas donde el barco echa anclas, tú saltas al agua a nadar y explorar, comes en cubierta y sigues nadando. Los tours suelen fondear 2-3 horas en total, con paradas también en otras playas del sur (Sykia, Firiplaka).
El nombre Kleftiko viene de kléftis (ladrón en griego): fue durante siglos escondrijo de piratas del Egeo, que aprovechaban las cuevas para guardar botín y ocultar barcos. Todavía se identifica una cueva grande al este del conjunto (la llaman "cueva de los piratas") con la boca lo suficientemente ancha para meter una embarcación pequeña. Los tours te dejan entrar a nado o con máscara y tubo.
Snorkel muy bueno, especialmente cerca de las paredes verticales: peces sargo, algún pulpo si tienes ojo, bancos de sardinas en agosto. El agua está más fría que en las playas del norte porque la costa está más expuesta.
Puntos de dolor de las excursiones:
- Meltemi. El viento del norte que sopla en julio y agosto puede convertir el trayecto entre Adamas y Kleftiko (unos 90 minutos en velero) en un vaivén serio. Si eres propenso al mareo, elige día sin viento (los tours cancelan cuando la mar es imposible), toma pastilla antes de embarcar y mira al horizonte durante el trayecto. Los catamaranes se mueven menos que los veleros. Las lanchas rápidas hacen el trayecto en 25-30 minutos pero saltan mucho.
- Precio. Las excursiones básicas cuestan 55-70 € en lancha rápida, 90-110 € en velero compartido con comida a bordo, y 120-140 € en catamarán con open bar. Las privadas suben a 400-700 € por grupo pequeño. Reservar con antelación en verano (2-3 semanas) o quedarte sin sitio.
- Duración. Casi todos los tours son de día completo (9-10 horas). Salir preparado con crema solar (mucha), gorra, gafas de sol, calzado antideslizante para la cubierta y dinero pequeño en efectivo (los barcos no aceptan tarjeta para bebidas extras).
Las opciones más recomendadas son la excursión a las cuevas de Kleftiko en barco desde Civitatis (velero clásico con lunch griego) y el tour en catamarán por Milos y Políegos si prefieres una embarcación más estable. Ambos combinan Kleftiko con otras paradas.
Un consejo poco conocido: en junio y septiembre, cuando el meltemi todavía no se ha instalado o ya ha aflojado, los tours son más cortos, la mar es más plácida y las fotos salen mucho mejor (agua sin espuma). Además el precio baja un 20-25%.