Esta es la forma más cómoda de conocer Schoinoussa si no vas a dormir en la isla. Sale del sur de Naxos, navega hacia las Pequeñas Cícladas y pasa el día alternando tramos a vela con paradas de baño en las calas de Schoinoussa y de Iraklia, incluyendo el punto donde descansa el pecio del hidroavión alemán de la Segunda Guerra Mundial en la ensenada de Alimia.
Lo que diferencia esta salida de un crucero al uso es la escala. Son veleros pequeños, con grupos que raramente pasan de diez o doce personas, y el ritmo lo marca el viento y no un horario rígido. Si el capitán ve que la cala está tranquila y el grupo a gusto, se queda más rato. Esa flexibilidad es exactamente lo que se pierde en las excursiones masivas.
Cómo es el día
La salida es a media mañana desde la zona de Agia Anna, en la costa oeste de Naxos. El primer tramo suele hacerse a motor hasta salir del abrigo de la isla y, en cuanto entra el meltemi, se izan las velas. Ahí empieza lo bueno: el motor se apaga y lo único que se oye es el agua contra el casco.
La primera parada suele ser en una cala de Schoinoussa (según viento, Gerolimionas o alguna ensenada de la costa oeste) y la segunda en Iraklia. A mediodía se hace la barbacoa a bordo, generalmente pescado o carne a la parrilla con ensalada griega, pan, queso y fruta. Las bebidas (agua, vino, cerveza, refrescos) suelen ir incluidas.
Dificultad y quién puede venir
No hace falta experiencia náutica ninguna: el capitán y el tripulante se encargan de todo y los pasajeros solo tienen que sentarse y, si les apetece, echar una mano con alguna maniobra. Sí hace falta poder subir y bajar del barco por una escalerilla y nadar con soltura, porque los baños se hacen en fondeo, sin tocar tierra.
Con niños funciona a partir de los seis o siete años si nadan bien y no se marean. Por debajo de esa edad, un día entero de navegación se hace largo. Y si eres propenso al mareo, toma la pastilla media hora antes de embarcar: el tramo abierto entre Naxos y las Pequeñas Cícladas con meltemi fuerte mueve bastante.
Qué llevar
Bañador puesto de casa, toalla, crema solar de factor alto (en el mar te quemas el doble sin notarlo), gorra que no vuele, gafas de sol y una camiseta de manga larga fina para las horas centrales. Chanclas o ir descalzo, nunca zapato de suela negra que marca la cubierta.
Añade unas gafas de bucear propias si las tienes. Los fondos de estas calas son buenos y el equipo de a bordo no siempre da para todos. Y algo de abrigo ligero para el regreso: al atardecer, navegando, refresca más de lo que uno espera en pleno agosto.
Cuándo reservarlo
La temporada va de mayo a octubre y los meses buenos son junio y septiembre, con mar más plana y menos gente. En julio y agosto el meltemi puede llegar a obligar a cambiar itinerario o a cancelar, y ahí conviene tener flexibilidad: si te cancelan el día antes de coger el ferry de vuelta, te quedas sin excursión.
La cancelación gratuita suele ser de veinticuatro horas antes, lo que permite decidir mirando el parte del viento. Reserva con margen en agosto, que estas salidas se llenan, y si viajas desde la propia Schoinoussa ten en cuenta que tendrás que desplazarte a Naxos: en ese caso mira mejor la excursión en barca local que sale del propio puerto de la isla y que encontrarás en la sección de qué hacer en Schoinoussa.