En Schoinoussa hay dieciocho playas y solo siete tienen acceso rodado. De las once restantes, unas cuantas se alcanzan caminando y otras, sencillamente, no: están al pie de un acantilado o en una ensenada sin sendero. Para esas existe la Aeolia, la barca de excursiones de la isla, que sale del puerto de Mersini y hace el circuito costero a diario de junio a septiembre.
No es una empresa con web elegante ni un producto reservable desde el sofá. Es una embarcación local, con su capitán, y se contrata preguntando en el puerto, en el alojamiento o en las tabernas de la Chora. Así funcionan las cosas aquí y, honestamente, es parte del encanto.
Adónde te lleva
El recorrido estándar rodea Schoinoussa con paradas de baño en los sitios que no se pisan de otra forma. Sifneiko, en la costa oeste, una ensenada de agua verde muy limpia. Gerolimionas, la cala del norte con el mejor fondo de la isla para hacer snorkel. Y el islote de Fidou, frente a la costa, donde el fondeo es de arena blanca y el agua tiene un color que parece trucado.
Cuando el tiempo acompaña hay salidas más largas a las islas vecinas: Iraklia, Koufonisia y, la más interesante de todas, Keros. Esta última es la isla deshabitada de donde salieron más de cien figurillas cicládicas, incluido el famoso arpista del Museo Arqueológico Nacional de Atenas. No se desembarca (es zona arqueológica protegida) pero navegar alrededor de ella escuchando la historia merece la salida.
Precios y cómo se contrata
Los precios se mueven aproximadamente entre 15 y 35 euros por persona según el itinerario y la duración, que van de unas cuatro horas para la vuelta a la isla hasta la jornada completa para las salidas a las islas vecinas. También se pueden organizar salidas privadas para grupos, negociando directamente con el capitán.
Se paga en efectivo. Esto es importante en una isla con un solo cajero automático que se queda sin billetes con frecuencia en agosto: llega con dinero encima o corres el riesgo de quedarte en tierra por no poder pagar.
Para reservar, lo práctico es preguntar el día anterior. La barca no sale si no hay un mínimo de gente y tampoco sale con mar gruesa, así que el plan hay que confirmarlo cada mañana. Ten flexibilidad en el calendario y no lo dejes para tu último día en la isla.
Dificultad y quién disfruta
No hay dificultad ninguna. Se embarca desde el muelle, se navega por aguas resguardadas la mayor parte del tiempo y los baños se hacen en fondeo con escalerilla. Cualquiera que nade con soltura puede hacerlo, y con niños funciona bien a partir de los cinco o seis años.
Si te mareas con facilidad, elige la salida corta y un día de viento flojo. La barca es pequeña y con meltemi fuerte el tramo de la costa norte se mueve. El capitán suele avisar si el día no es bueno.
Qué llevar
Agua abundante (a bordo no siempre hay), algo de comer si la salida es larga, crema solar, gorra, toalla y gafas de bucear propias. Las gafas marcan la diferencia real en esta excursión: los fondos de Gerolimionas y Fidou son lo mejor que tiene el mar de esta isla y verlos desde la superficie es perderse la mitad.
Y una camiseta de manga larga fina. Cuatro o seis horas de reflejo del sol en el agua queman de una forma que la gente subestima siempre.
Mejor época
Junio y septiembre son los meses óptimos: mar más plana, menos viento, menos gente a bordo y la misma temperatura del agua. En julio y agosto la barca sale más días llena y el meltemi obliga a cambiar itinerario con cierta frecuencia. Fuera de esos cuatro meses la Aeolia no opera, así que si viajas en mayo u octubre asume que esta actividad no estará disponible y planifica las playas a pie, empezando por Psili Ammos.