El norte de Serifos es la mitad de la isla que casi nadie recorre, y Sikamia es su mejor playa. Está a unos catorce kilómetros de Livadi, al final de una carretera que atraviesa el interior verde entre colmenas, terrazas de piedra y los pueblos de Galani y Panagia. El paisaje del trayecto ya justifica el viaje.

La playa en sí es una bahía de unos 200 metros con guijarros pequeños y redondeados, agua muy limpia y una hilera de árboles detrás que dan sombra de verdad. Es distinta a las playas de arena blanca del este: más verde, más recogida y con una sensación de valle que no se encuentra en el resto de Serifos.

El agua y el fondo

Al ser de cantos, el agua es especialmente clara: no hay arena en suspensión y la visibilidad es excelente. Para snorkel es de las mejores opciones de la isla.

El fondo entra en pendiente algo más rápida que en las playas de arena, por lo que para nadar de verdad es cómoda, pero para niños muy pequeños hay que estar un poco más pendiente.

El inconveniente evidente de los cantos rodados es la comodidad. Una esterilla gruesa o una tumbona hinchable cambia por completo el día. Unos escarpines para entrar al agua también ayudan bastante, porque las piedras de la orilla resbalan.

Ambiente

Aquí no vienen turistas de paso. Vienen familias de la isla, algún grupo que ha llegado en barco y poco más. Un domingo de agosto puede haber una docena de personas, que en cualquier otra isla griega sería el sinónimo de playa vacía.

Eso significa también que la experiencia es más local: nadie intenta venderte nada, no hay música y el ruido de fondo es el de las cigarras.

Pain points concretos

Cantos, no arena: el principal filtro. Si tu idea de playa incluye arena fina, Sikamia no cumple. Si lo que te importa es agua transparente y silencio, es de las mejores.

Sombra: buena, por los árboles del fondo de la playa. No es tan abundante como en Ganema, pero hay sitio.

Servicios: ninguno en la playa. No hay chiringuito ni duchas. En Galani, el pueblo de arriba, hay taberna.

Viento: mira al norte, por lo que en días de meltemi fuerte puede recibir oleaje y viento directo. Es la playa que hay que evitar cuando sopla del norte, justo al contrario que las del sur.

Acceso: carretera asfaltada la mayor parte del trayecto y un tramo final de pista. Comprueba tu contrato de alquiler antes de salir del asfalto.

Autobús: existe en verano, pero con muy pocos servicios. Consulta el horario de vuelta antes de bajarte o te quedas.

El plan del norte

Sikamia funciona mejor como parte de una mañana completa por el norte de la isla. La ruta que nos gustó: subir desde Livadi por la carretera interior, parar en Panagia para ver su iglesia bizantina del siglo X, la más antigua de Serifos, seguir hasta el monasterio de los Taxiarcas y bajar después a Sikamia a bañarse y comer algo en Galani.

Es un itinerario de medio día que muestra la cara agrícola y monástica de la isla, la que existía antes de que el turismo llegara y la que sigue existiendo cuando se va. Después, al atardecer, subir a la Chora cierra el día perfectamente.

Cerca de Sikamia, siguiendo la costa norte, quedan Platis Gialos y Gialoudi, dos playas más a las que se llega por pistas y que están todavía más solas. Si ya has hecho Sikamia y quieres más silencio, ahí lo tienes.