El Museo de Spetses vive un poco a la sombra de la casa de Bouboulina, y es una pena, porque es el complemento perfecto. Si en la mansión de la almirante conoces a una persona, aquí entiendes a toda una isla. Nosotros fuimos un día de calor a media mañana y fue de lo más agradable del viaje: fresco, tranquilo y lleno de detalles.
La casa del primer gobernador
El museo ocupa la mansión de Hatzigiannis Mexis, construida a finales del siglo XVIII. Mexis fue uno de los grandes armadores de Spetses, participó en la Guerra de Independencia y se convirtió en el primer gobernador de la isla tras la creación del Estado griego. Su casa, con su muro alto, su patio y sus salones, es un buen ejemplo de las mansiones de capitanes, las kapetanospita.
Ver una de estas casas por dentro ya merece la visita: techos de madera, ventanas sobre el mar y esa mezcla de sobriedad y riqueza tan típica de los armadores de las Sarónicas.
Qué se ve
La colección recorre unos 4.000 años de historia de la isla. Hay cerámica antigua, incluidos restos de época micénica hallados en Spetses, monedas romanas, iconos bizantinos y postbizantinos, y una buena muestra de trajes tradicionales y objetos de la vida cotidiana.
La parte más emocionante es la dedicada a la Guerra de Independencia. Se conservan la bandera de la revolución de Spetses, mascarones de proa de los barcos de la flota, armas, retratos de los capitanes de la isla y el osario de madera con los restos de Laskarina Bouboulina. Es un momento curioso, casi íntimo, después de haber visitado su casa.
Cómo es la visita
Es un museo pequeño, de los que gestiona el Ministerio de Cultura griego. La visita es libre, sin guía, y se hace en unos 45 minutos con calma. Los paneles están en griego e inglés. No hay audioguía en español.
La entrada es económica, en torno a 3 euros, con reducciones para estudiantes y mayores. Abre sobre todo por las mañanas y cierra un día a la semana, así que confirma el horario en la isla o en la web del ministerio antes de ir.
Lo que hay que saber
¿Merece la pena? Sí, sobre todo si ya has visitado la casa de Bouboulina o te interesa la historia naval. Si solo tienes tiempo para un museo, elige la casa de Bouboulina; si tienes medio día, haz los dos.
Con niños. Los mascarones de proa y las armas suelen gustarles. Es corto, lo que ayuda.
Accesibilidad. Hay escalones en la entrada y entre plantas. No está bien adaptado para sillas de ruedas.
Tiempo necesario. 45 minutos a una hora.
Mejor momento. A media mañana, cuando el calor aprieta en la playa. Por la tarde suele estar cerrado.
Cómo llegar
Está en el barrio de Kasteli, a unos 300 metros del muelle de Dapia, subiendo por las calles de detrás del puerto. Son cinco minutos a pie, aunque las calles suben un poco. Está señalizado.
Combínalo con la Mansión-Museo de Bouboulina, a pocos minutos, y con el paseo hasta el monasterio de Agios Nikolaos, donde se izó esa misma bandera que verás en el museo. Y si quieres seguir con la historia de los armadores sarónicos, el museo de archivos históricos de Hidra cuenta la versión de la isla vecina.