Dapia es lo primero que ves de Spetses y, probablemente, el lugar donde más tiempo pasarás. Es el puerto nuevo de la isla, donde atracan los barcos rápidos del Pireo y los taxis acuáticos de Kosta, pero sobre todo es la plaza mayor de la ciudad, su salón y su escaparate. Nosotros bajamos del hidroplano y nos quedamos un buen rato parados en el muelle, simplemente mirando.
Un puerto con cañones
La palabra dapia designaba el bastión fortificado del puerto. Todavía hoy, en el muelle, hay una hilera de cañones apuntando al mar, recuerdo de los que defendían la isla durante la Guerra de Independencia de 1821. El suelo de la plaza está cubierto por un mosaico de guijarros blancos y negros, los famosos votsalota de Spetses, con motivos marineros.
Alrededor se levantan las casas de los antiguos capitanes, con sus muros altos y sus jardines escondidos, y una sucesión de cafés con terraza que miran al agua. Es el mejor sitio para el primer café de la mañana y la primera copa de la tarde.
El Poseidonion y la estatua de Bouboulina
Al oeste del muelle domina la fachada blanca del Gran Hotel Poseidonion, inaugurado en 1914 por el filántropo Sotirios Anargyros, que quería convertir Spetses en un destino de lujo al estilo de la Riviera. Lo consiguió. Hoy, restaurado, sigue siendo un icono: aunque no te alojes, puedes tomar algo en su terraza y sentirte en otra época.
Cerca está la estatua de Laskarina Bouboulina, la heroína de la isla, mirando al mar. A pocos pasos, detrás de la plaza, se encuentra su casa, hoy Mansión-Museo de Bouboulina. Y un poco más al interior, el Museo de Spetses, en la mansión del primer gobernador de la isla.
Coches de caballos, motos y taxis acuáticos
Como los coches de los visitantes no pueden circular por Spetses, Dapia es también la estación de todo el transporte de la isla. En un extremo del muelle esperan los taxis acuáticos, con sus tarifas a la vista, para llevarte a las playas del sur o cruzar a Kosta. Por el paseo pasan los coches de caballos, que hacen trayectos cortos hasta el Puerto Viejo. Y en las calles de detrás se concentran las tiendas de alquiler de motos, quads y bicis.
Un consejo: si quieres un paseo en coche de caballos, pregunta el precio antes de subir y elige el final de la tarde, cuando el calor afloja y la luz es más bonita.
Plateia Orologiou y las calles de compras
Si te alejas unos metros del muelle hacia el interior llegas a Plateia Orologiou, la plaza de la Torre del Reloj. Aquí y en las callejuelas de alrededor están las boutiques, las galerías, las panaderías y la confitería Politis, una institución local donde probar las amygdalota, los dulces de almendra con agua de rosas que son el souvenir comestible de Spetses.
Lo que hay que saber
¿Merece la pena? Es imposible no pasar por Dapia, pero vale la pena dedicarle tiempo con calma, sobre todo a primera hora, cuando los barcos de pesca descargan y los cafés todavía están medio vacíos.
Masificación. Entre las 11 y las 14 horas, cuando llegan los barcos de excursión desde Atenas, el muelle se llena. Por la noche vuelve a animarse, con un ambiente más local.
Precios. Los cafés del muelle son los más caros de la isla. Si buscas algo más económico, adéntrate un par de calles.
Accesibilidad. Es una zona llana, transitable con carrito de bebé, aunque el mosaico de guijarros resulta incómodo para sillas de ruedas.
Desde Dapia sale el paseo más bonito de Spetses: la orilla hacia el este, pasando por la pequeña playa de Agios Mamas, hasta el monasterio de Agios Nikolaos y el Puerto Viejo. Son unos 20 minutos a pie, y te recomendamos hacerlo al menos una vez al atardecer. Si vienes desde Hidra, notarás enseguida la diferencia: aquí todo es más amplio, más verde y más llano.