La playa de Mandraki es, literalmente, la única playa de arena de toda Hidra. Todas las demás zonas de baño de la isla son de guijarros, plataformas de roca o cantos pequeños mezclados con arena negra. Esta excepción la convierte en el destino obligado para familias con niños pequeños y para quien necesita un día de descanso con todos los servicios sin renunciar a estar en una isla donde no entran coches. Está en la bahía de Mandraki, a unos 2,5 kilómetros al este del puerto principal, y está gestionada por el Mandraki Beach Resort, el único hotel-resort de playa de la isla.

La playa mide unos 100 metros de largo y la arena es clara, fina y con algunos guijarros dispersos. La entrada al agua es muy suave durante los primeros metros, lo que la hace segura para niños y para gente que no nada con fluidez. Está orientada hacia el norte-este, así que recibe sol prácticamente todo el día y se llena de luz dorada al atardecer. El agua es transparente, con fondo arenoso en la primera franja y rocas con praderas de posidonia más allá: bueno para snorkel suave (lleva máscara y tubo si quieres ver el cambio entre la arena y las praderas, aparecen muchos peces pequeños).

La playa funciona como servicio del resort y eso tiene ventajas y desventajas. La ventaja es que tienes todo organizado: hamacas dobles con sombrilla (alrededor de 25-30 € la pareja), vestuarios con taquillas, duchas con agua dulce, baños limpios, y un restaurante a pie de agua con cocina mediterránea y carta amplia (no solo bocadillos: hay platos completos, ensaladas, pasta, marisco fresco). El servicio te lleva la comida y las bebidas a la hamaca sin tener que moverte. Para quien viaja con niños y necesita tener cerca un cambiador y un baño, esto vale su peso en oro. Hay también alquiler de paddle surf, kayaks, snorkel, y motos acuáticas (los únicos motores legales de Hidra), todo a precios de resort (paddle 15 € la hora, jet ski 80 € los 15 min, por dar ejemplos orientativos).

La desventaja es el precio. Si no eres huésped del hotel, hay un consumo mínimo o tarifa de día que ronda los 20-25 € por persona, normalmente canjeables por bebidas y comida durante la jornada. En julio y agosto el sitio se llena, sobre todo los fines de semana, y conviene reservar hamaca llamando al resort por la mañana o vía web. Si llegas un sábado a mediodía sin reserva, te puedes encontrar con que no quedan hamacas disponibles, lo cual te obliga a sentarte en la arena con tu toalla (algo que el resort permite pero que no es la experiencia óptima en el sol del mediodía). En temporada baja (mayo, octubre) la cosa es mucho más relajada y suele haber disponibilidad sin reserva.

Sobre los puntos de dolor: la sombra natural es nula, todo va por sombrillas alquiladas, así que prepárate para el gasto si vas con familia. La música ambiente del resort suena durante todo el día (electrónica suave, lounge); si lo que buscas es silencio absoluto vete a Bisti. Las cuotas mínimas son obligatorias incluso si no consumes nada, así que asume el coste como parte del plan. Por último, el camino de vuelta a pie por la tarde atraviesa zonas sin sombra a las 19:00, cuando todavía pega sol fuerte: si vas con niños cansados, mejor reservar taxi acuático para el regreso. Pese a todo, para muchas familias y parejas que quieren un día "tranquilo y cómodo" en una isla auténtica, Mandraki es la opción más sensata de Hidra.