Kato Koufonisi es la hermana pequeña y deshabitada de Ano Koufonisi. Un canal turquesa de apenas 200 metros las separa, pero cruzarlo es entrar en otro mundo: aquí no hay pueblo, no hay carretera, no hay electricidad general (algunas tabernas funcionan con generador), no hay agua corriente. Sólo una capilla ortodoxa, tres o cuatro tabernas estacionales y kilómetros de costa deshabitada con playas semi-vírgenes.

Cómo llegar

Desde el puerto de la Chora de Ano Koufonisi salen varias barcas cada media hora entre las 10:00 y las 19:00 de junio a septiembre. El trayecto dura 5-10 minutos y cuesta unos 5 euros ida y vuelta. Los operadores son locales (algunos pescadores reconvertidos en excursión estival) y llevan a los viajeros al muelle informal de Kato, junto a la capilla de la Panagia. La última barca de vuelta suele ser a las 19:30, y quedarse tirado sin barca en Kato es literalmente pasar la noche al raso: no hay alojamiento.

Fuera de temporada (octubre a mayo) no hay barcas regulares. Los locales cruzan con sus propios botes si les da la gana, y algún pescador te lleva por 10-15 euros si te encuentras alguno dispuesto en el puerto.

Qué hay en Kato

Cuatro cosas y todas modestas. Primera: la capilla de la Panagia (siglo XVII, muy sencilla), que abre para la fiesta del 15 de agosto (Dormición de la Virgen) y que es el motivo por el que aún hay una identidad local en Kato pese a estar deshabitada. Segunda: las tabernas estacionales, tres o cuatro, ubicadas cerca del muelle y en la playa de Nero. Se come sencillo y honesto: pescado a la parrilla, ensalada griega, patatas fritas, vino local. Precios similares a los de Ano (12-18 euros el plato principal). Tercera: la costa. Y cuarta: el silencio.

La costa

Es lo mejor de Kato. Cuatro playas principales, todas de arena o piedras, todas casi vacías. Nero es la más cercana al muelle y la más "urbanizada" (una taberna y unos árboles); Fanou es una cala pequeña de piedras y aguas cristalinas a 30 minutos andando por un sendero de tierra; Detis es la playa más grande y salvaje, con arena blanca y ni un solo servicio; y Pori de Kato (nombre curioso: existe una Pori en Ano y otra en Kato) es una playa mediana en la costa sur donde llegan pocos porque el sendero es más largo (unos 50 minutos desde el muelle).

Ninguna tiene sombrilla, hamaca, salvavidas ni chiringuito. Todo lo que consumas hay que traerlo del pueblo (o comer en las dos tabernas cercanas al muelle). Es exactamente esa condición espartana la que hace de Kato una experiencia diferente.

Cómo se vive un día en Kato

El plan tipo es cruzar en la barca de las 10:00 u 11:00, plantar toalla en la playa de Nero o Fanou, bañarse toda la mañana, comer en una de las tabernas cerca del muelle (13:00-14:30, mejor reservar el día antes si puedes), volver al agua después de la siesta y coger la barca de vuelta a las 18:00 o 19:00. Con esa fórmula te ahorras el sol del mediodía y aprovechas las mejores horas de mar.

Los más aventureros salen a las 9:00 con mochila, agua, comida y vuelven a las 20:00 después de haber hecho a pie el circuito de las cuatro playas. Son unos 8 km andando por sendero de tierra sin apenas sombra: llevar sombrero, protección alta y al menos 2 litros de agua por persona.

Pegas honestas

No hay agua potable en Kato salvo lo que sirven las tabernas. Si vas a hacer caminata, lleva TODO el agua que necesites desde Ano. Un día largo de sol en Kato sin agua es un problema serio.

No hay red móvil estable en la mayor parte de la isla. Hay cobertura en los alrededores del muelle y de la capilla, pero en las playas más alejadas te quedas sin señal. Si vas en grupo separado, poneos hora y punto de encuentro claros.

En días de meltemi fuerte (viento del norte en agosto), las barcas dejan de operar. Puede pasarte que planifiques Kato para un día concreto y te toque cambiarlo por el viento. Ten flexibilidad.

Y una advertencia importante: en agosto, Kato se llena moderadamente. Nunca al nivel de Ano, pero pierde algo de esa sensación de "isla desierta" que la caracteriza. Junio, primera quincena de septiembre y octubre son los meses ideales para tenerla casi para ti.

Consejos finales

Reserva mesa en una taberna del muelle si vas a comer allí (los teléfonos los tienen en el kiosko del puerto de Ano). Lleva calzado cerrado o zapatillas cerradas: los senderos son de piedra y tierra irregular. Y si puedes, quédate hasta el ocaso del último día en Koufonisia: hay una franja de una hora entre las 18:00 y las 19:00, cuando ya no queda casi nadie, en la que Kato se convierte literalmente en la isla que era hace 100 años. Merece la pena.

Combina con Chora el mismo día no es realista (Kato requiere jornada completa), pero encaja perfectamente en un viaje de 3 días como jornada central.