Hay una playa en Patmos a la que no se llega en coche, y es justamente la que todo el mundo recuerda. La playa de Psili Ammos está en el extremo sur de la isla, es de arena fina de verdad y solo tiene dos accesos: un sendero de media hora desde el aparcamiento de Diakofti o el caique de la mañana desde Skala.

Nosotros fuimos en barco, y es la opción que recomendamos sin dudar.

Cómo se reserva, que es la parte que confunde

No hay reserva online. Ni web, ni app, ni email. Esto descoloca a mucha gente que llega a la isla buscándolo en internet y concluye que la excursión no existe.

Los caiques salen del muelle de excursiones de Skala, que está en el mismo frente del puerto, a la izquierda mirando al mar desde la zona de los ferries. Hay carteles escritos a mano con el horario y el precio del día.

El billete se compra la víspera por la tarde o la misma mañana, en el propio muelle, directamente al patrón. Se paga en efectivo, siempre. Ningún caique lleva datáfono.

El precio suele arrancar en unos 20 euros por persona ida y vuelta, y varía algo según la temporada y el barco.

Horario real

La salida habitual es a las 10 de la mañana y el regreso sobre las 16. Eso da unas cinco horas en la playa, que suena mucho y luego se pasa rápido.

Conviene estar en el muelle 15 o 20 minutos antes. Los caiques salen cuando el patrón dice, no cuando lo diga un horario impreso, y en agosto se llenan.

La travesía dura unos 20 o 25 minutos bordeando la costa sur. Es bonita: se pasa por delante de Grikos, del islote con forma de roca partida y de calas a las que no llega ningún camino.

El meltemi, el factor que nadie te cuenta

Si sopla meltemi, el viento del norte del Egeo que aparece sobre todo en julio y agosto, la travesía se mueve. No es peligroso, los patrones cancelan si hay que cancelar, pero puede ser incómodo en la media hora de vuelta.

Si te marean los barcos pequeños, toma la pastilla antes de embarcar, siéntate en la parte central y mira al horizonte. Y valora ir por el sendero desde Diakofti si el día viene con banderas tiesas.

También hay que saber que no hay baños a bordo. Cinco horas en la playa y dos travesías cortas, así que hay que organizarse: en Psili Ammos hay una taberna con servicio.

Qué llevar

  • Efectivo suficiente, para el billete y para la taberna de la playa.
  • Agua abundante. Se compra en Skala mucho más barata que allí.
  • Sombrilla o pareo grande. Hay tamariscos que dan sombra natural, pero los mejores se ocupan a las 10:30.
  • Crema solar alta, gorra y gafas. La reverberación de la arena clara castiga.
  • Camiseta para el trayecto de vuelta, que con viento y piel salada se pasa frío.
  • Escarpines no hacen falta: aquí la entrada es de arena, algo raro en Patmos.

¿Es apto para niños y para gente mayor?

Para niños es un plan excelente. La playa tiene entrada suave, arena de verdad para cavar y agua tranquila casi siempre. El único cuidado está en el embarque: se sube por una pasarela estrecha y hay que ir de la mano.

Para gente mayor depende de la agilidad al subir y bajar del caique. No hay rampa ni asistencia. Si la movilidad es limitada, este no es el plan, y tampoco lo es el sendero.

Accesibilidad en silla de ruedas: nula, tanto en el barco como en la playa.

Mejor época y mejor día

De junio a septiembre es cuando operan los caiques con regularidad. En mayo y octubre hay salidas según la demanda y el tiempo, y fuera de eso no hay servicio.

Julio y agosto son los meses de más gente y de más meltemi a la vez. Nuestra preferencia clara es la primera quincena de septiembre: agua caliente, playa medio vacía y viento más calmado.

Un consejo: mira el parte de viento la noche antes, cuando compras el billete. Si anuncian más de 5 en la escala Beaufort, pregunta al patrón directamente si va a salir.

¿Merece la pena?

Sí, y es probablemente la mejor relación calidad-precio de toda la isla. Veinte euros por llegar a una playa a la que no llega la carretera, en una isla donde una comida sencilla ya se va en 25 por persona, es barato para lo que es Patmos.

La contrapartida es la rigidez. No hay cancelación con reembolso porque no hay reserva: si el mar se pone malo, no sales y no pagas, pero si eres tú quien cambia de plan, el billete comprado la víspera es difícil de recuperar. Cómpralo el mismo día si tu agenda es incierta.

Si finalmente no sale el barco, la alternativa razonable es la playa de Lampi, al norte, con sus guijarros de colores, o quedarse en Grikos, a diez minutos en coche de Skala. En nuestra guía de Patmos están todas las opciones ordenadas por acceso.