Los taxis acuáticos de Poros son pequeñas barcas de madera, normalmente pintadas de azul y blanco, que salen del frente marítimo de la ciudad y cruzan a las playas de la costa oeste. No tienen horario publicado, no hay que reservar y no hay taquilla. Se negocia el precio de viva voz en el muelle y se sale cuando hay gente suficiente.
Es un sistema anterior al turismo organizado que sigue funcionando exactamente igual, y es una de las cosas que más gustan de esta isla.
Cómo funciona en la práctica
Bajas al frente marítimo, cerca de la zona donde amarran las barcas pequeñas, y preguntas. Siempre hay alguien. Le dices a dónde vas (Neorio, Love Bay, la Bahía Rusa) y te dice el precio y cuándo sale.
Los trayectos cortos, como Neorio, están tradicionalmente en el entorno de 3 a 6 euros por persona. Los más largos, hacia Love Bay o Bahía Rusa, suben a 8 o 12 euros. Los precios varían según temporada, número de pasajeros y hora, y conviene acordarlos antes de subir.
Para volver se hace lo mismo desde la playa: hay barcas fondeadas o pasando, y se les hace señas. En temporada alta pasan continuamente. Fuera de temporada, pídele el teléfono al patrón cuando te deje.
También se pueden contratar recorridos privados de una o dos horas por la costa, parando en varias calas. Ahí el precio se negocia por barca completa y se mueve entre 60 y 120 euros según duración y temporada.
Por qué merece la pena
Porque llegar a estas playas por mar es distinto. Ves la costa boscosa de Kalavria desde el agua, los pinos cayendo hacia la orilla, las calas escondidas que no se ven desde la carretera.
Porque te ahorra alquilar scooter, buscar aparcamiento (que en Love Bay en agosto es un suplicio real) y andar por carreteras sin arcén.
Y porque, sinceramente, es la forma en que se ha movido la gente de esta isla desde siempre.
Pain points
No hay horarios fijos. Si eres de planificar, esto puede frustrarte. La solución es preguntar por la mañana en el muelle y hacerte una idea de la frecuencia del día.
Precios negociados. No hay tarifa oficial visible. Pregunta a dos o tres patrones antes de subir, especialmente en agosto.
Efectivo. Casi ninguno acepta tarjeta. Lleva billetes pequeños.
Sin cubierta ni sombra en muchas barcas. El trayecto es corto, pero en julio a mediodía se nota. Gorra y crema.
Con mar movido pueden no salir. Es raro en el canal de Poros, muy protegido, pero con viento fuerte del sur algunos suspenden servicio a las playas más expuestas.
Con niños pequeños: los chalecos no siempre están disponibles en las barcas pequeñas. Si viajas con bebés, pregunta antes o usa el autobús.
El plan que recomendamos
Ida en taxi acuático hasta la Bahía Rusa a primera hora, caminata de diez minutos hasta Love Bay, baño y snorkel allí, y vuelta caminando o en barca hasta Neorio para comer pescado a pie de agua. Regreso al puerto en taxi acuático a media tarde.
Es medio día redondo, no requiere alquilar vehículo y cuesta poco más de 20 euros por persona en desplazamientos.
Y para el otro medio día, cruzar en la lanzadera a Galatás y subir al bosque de limoneros. Entre las barcas y la lanzadera, en Poros prácticamente todo se hace por agua, que es exactamente como debería ser en una isla.