Hay muy pocas islas griegas donde la bicicleta sea una opción sensata y no un ejercicio de sufrimiento. Poros es una de ellas, y es probablemente la mejor forma de conocerla.

Los motivos son tres: la isla es pequeña (treinta y un kilómetros cuadrados), la carretera de la costa sur es prácticamente llana, y las distancias entre playas son de dos o tres kilómetros. En una mañana puedes bañarte en cuatro sitios distintos sin fatigarte.

Dónde alquilar y cuánto cuesta

En la ciudad de Poros hay varios locales de alquiler, la mayoría en el frente marítimo y en la carretera que cruza hacia Kalavria. Los precios se han movido tradicionalmente entre 5 y 12 euros al día para una bici de ciudad o de montaña básica, y suben a 15 o 25 euros para una bicicleta eléctrica.

Las eléctricas cambian el juego si quieres subir al interior de Kalavria, hacia el santuario de Poseidón. Con bici normal esa subida es exigente de verdad.

Suelen pedir documento de identidad y a veces una fianza pequeña. Comprueba frenos y presión de ruedas antes de salir, que en temporada alta el material rota mucho.

Dos rutas que funcionan

Ruta este (fácil, 10 km ida y vuelta). Desde el puerto, cruzas el istmo, pasas por Kanali, sigues a Askeli y terminas en el monasterio de Zoodohos Pigi con baño en Monastiri. Es llana casi toda, con algún repecho corto, y da para una mañana completa.

Ruta oeste (fácil-media, 12 km ida y vuelta). Del puerto hacia Neorio, sigues hasta Love Bay y la Bahía Rusa. Un poco más ondulada que la este, con una cuesta antes de Love Bay que se sube andando sin drama.

La subida al santuario de Poseidón es la única parte seria: unos cinco kilómetros desde la costa con más de cien metros de desnivel acumulado. Con bici eléctrica es un paseo. Con bici normal, prepárate.

Pain points

No hay carril bici separado en la mayor parte del recorrido. Compartes carretera con coches y scooters. El tráfico es escaso fuera de agosto, pero conviene circular con cuidado y llevar luces si vas a volver de noche.

Sombra intermitente. Hay tramos con pinos y tramos completamente expuestos. En julio y agosto, sal antes de las diez o después de las cinco.

Casco: los alquileres griegos no siempre lo incluyen de serie. Pídelo expresamente.

Con niños: las rutas costeras son asumibles a partir de unos diez años. Algunos locales tienen remolques y sillas infantiles, pero hay que preguntar por adelantado y no siempre hay.

Agua: no hay fuentes en la carretera de Kalavria. Lleva dos botellas si vas a estar fuera toda la mañana.

Cuándo

Primavera y otoño son ideales para pedalear aquí: temperatura amable, todo abierto y carreteras vacías. En abril y mayo, además, con el bosque de limoneros de enfrente en flor.

En verano, madrugar es obligatorio. A partir de las once el asfalto quema.

Alternativas

Si la bici no es lo tuyo, los mismos locales alquilan scooters (desde unos 15 a 25 euros al día) y quads. El scooter cubre la isla entera sin esfuerzo y es la opción mayoritaria.

Y si no quieres conducir nada, el autobús de la plaza Iroon cubre las dos costas cada media hora por 3 euros el trayecto, y los taxis acuáticos hacen el resto. En Poros se puede prescindir de vehículo perfectamente, es una de las gracias de esta isla.