Si Lazaréta es la playa que todo el mundo menciona y Lakká la que los aventureros buscan, Káto Gialós es la playa donde de verdad va la gente de Psara.
Está a un paseo corto del puerto, en el lado suroeste. Es una playa larga de guijarros pequeños con el agua muy tranquila, orientada de forma que casi siempre queda resguardada. Y como las otras playas cercanas al pueblo, tiene sombrillas, hamacas y duchas puestas gratis por el ayuntamiento en temporada.
Por qué es la playa de las familias
Todo aquí juega a favor de venir con niños. El agua entra despacio y se mantiene poco profunda durante bastantes metros. Está resguardada, así que rara vez hay oleaje. Está a diez o quince minutos andando del pueblo por terreno llano, lo que significa que puedes volver a por lo que se te haya olvidado o subir a comer sin drama. Y hay sombra de sombrilla municipal sin pagar nada.
En verano se organiza aquí un torneo local de voley playa. Es de esas cosas que no aparecen en ninguna guía y que definen el ambiente de la isla mejor que cualquier descripción: se monta la red, se apuntan los que están y se juega hasta que se va la luz.
Guijarros: la pregunta que todo el mundo hace
Sí, es de canto rodado pequeño, no de arena fina. Eso tiene ventajas e inconvenientes que conviene tener claros.
A favor: el agua se mantiene cristalina porque no se levanta arena al moverte, la toalla no acaba llena de arena y no hay barro ni al entrar ni al salir.
En contra: pisar descalzo es incómodo los primeros metros, y tumbarse directamente sobre la toalla sin colchoneta se nota en la espalda. La solución es sencilla: escarpines y una esterilla fina. Con eso resuelto, es probablemente la playa más cómoda de la isla para pasar el día entero.
Pain points
Sombra: las sombrillas municipales son la única sombra disponible. En agosto, baja antes de las once para asegurarte sitio.
Multitudes: es la playa más "concurrida" de Psara junto con Lazaréta, lo que aquí significa treinta personas un día fuerte de agosto. Fuera de la primera quincena de agosto, casi vacía.
Servicios de comida: no hay chiringuito en la propia playa, pero estás tan cerca del pueblo que se soluciona subiendo a comer a la Chora. Diez minutos.
Socorrista: no hay. Como en toda la isla. Con niños, vigilancia propia.
Accesibilidad: el camino desde el pueblo es llano y corto. Es junto con Lazaréta la más practicable para gente mayor o con movilidad reducida, aunque el canto rodado dificulta caminar sobre la propia playa.
Nudismo: no, esta es playa familiar por definición. Para intimidad, las calas del norte.
Cuándo venir
A media mañana para el baño tranquilo, o a partir de las cinco de la tarde para el ambiente. La caída de la tarde aquí es agradable: baja gente del pueblo, se juega al voley, alguien saca una nevera y el sol se va por detrás del cabo.
El resto del plan
Káto Gialós es la playa de rutina, la que usas los días que no tienes ganas de complicarte. Para los días de excursión, la isla tiene mejores opciones: Lakká en el oeste para soledad total, Katsoúnis en el este para combinar baño con la comida en el edificio del lazareto del XVIII, y la barca a Antipsara para el día grande.
Pero si tienes cuatro días en la isla, apostaría a que acabas volviendo aquí más de una vez. Es la playa a la que te acostumbras.