Lindos se puede hacer por libre perfectamente. El autobús KTEL sale de Mandraki cada media hora, cuesta 5,50 euros y tarda poco más de una hora. Con eso y 12 euros de entrada tienes la excursión resuelta por menos de veinte euros.

Entonces, ¿por qué pagar 45 por la versión organizada? Hay dos razones legítimas y conviene evaluarlas con honestidad.

Cuándo compensa el tour organizado

La primera razón es el guía. La acrópolis de Lindos tiene señalética escasa y muy técnica. Sin explicación, ves columnas y muros. Con explicación, entiendes que estás en un santuario continuamente ocupado desde el segundo milenio antes de Cristo, ves la diferencia entre lo doria, lo helenístico, lo romano y lo hospitalario, y localizas cosas que se pasan por alto, como el relieve del trirreme tallado en la roca junto a la escalinata.

La segunda razón es logística: el traslado puerta a puerta desde el hotel, la gestión de la entrada sin cola y la garantía de que vuelves. Si viajas con niños o con gente mayor, esto vale dinero.

Cuándo no compensa: si eres autónomo, si viajas con presupuesto ajustado y si quieres quedarte en Lindos hasta el atardecer, que es cuando el pueblo está mejor. El tour te devuelve a media tarde.

Cómo suele estructurarse

Recogida en hotel o punto de encuentro entre las ocho y media y las nueve y media. Trayecto de una hora larga por la costa este.

Al llegar, subida a la acrópolis con el guía. Son 116 metros de desnivel y unos quince minutos de escalones. La visita guiada dura entre 45 minutos y una hora.

Después, dos o tres horas de tiempo libre en el pueblo para comer, pasear y bajar a la playa si da tiempo.

Regreso a media tarde.

Dificultad y qué llevar

Aquí está lo importante y donde más gente se lleva una sorpresa.

La subida a la acrópolis es exigente con calor. No hay sombra en casi todo el trayecto, la piedra refleja y en agosto puede haber 36 grados. Personas con problemas de rodilla, movilidad reducida o insuficiencia cardíaca deben valorarlo seriamente. La bajada tampoco es trivial, porque la roca está pulida y resbala.

Arriba no hay barreras en muchos bordes del acantilado, con 125 metros de caída. Con niños pequeños hay que ir muy pendiente.

Lleva: calzado cerrado con agarre, al menos un litro de agua por persona, gorra, protección solar alta y, si sufres de vértigo, valoración honesta de si quieres subir. Puedes quedarte en el pueblo mientras el grupo sube y nadie te dirá nada.

Los burros que ofrecen en la subida solo cubren el tramo del pueblo hasta el pie de la escalinata, no la escalera final. Cuestan unos 10 euros y su uso genera debate por el bienestar de los animales.

La mejor variante

Si puedes elegir turno, coge el de la mañana temprano. La acrópolis abre a las ocho y los tours que llegan antes de las diez la disfrutan con calor razonable y sin las colas de las once.

Los tours de tarde tienen la ventaja de la luz y de menos calor, pero coinciden con el cierre en invierno y en verano dejan poco margen.

Qué incluye y qué no

Verifica siempre si la entrada de 12 euros a la acrópolis está incluida o va aparte. Varía según el operador y es la principal fuente de confusión en las reseñas.

La comida casi nunca está incluida. En Lindos un plato principal ronda 15 a 22 euros, bastante por encima de la media de la isla.

Cancelación gratuita hasta 24 horas antes en la mayoría de casos. En invierno comprueba que la acrópolis abre: cierra los lunes y el horario se acorta a las tres de la tarde.

Si después de Lindos quieres seguir por la costa sur, Prasonisi queda a una hora más al sur y es el punto donde se encuentran dos mares.