La costa entre Faliraki y Ladiko es la mejor de Rodas bajo el agua, y desde tierra solo se ve una parte pequeña. Este crucero resuelve exactamente ese problema: te lleva a las calas que no tienen acceso por carretera y a las cuevas marinas que solo se pueden ver desde el mar.

Qué se ve realmente

El itinerario típico incluye tres o cuatro paradas de baño.

La bahía de Anthony Quinn desde el agua, que es una perspectiva completamente distinta a la de la orilla: ves la cala entera encajada entre paredes de roca con los pinos asomando arriba.

Ladiko, la bahía en herradura contigua, con fondo rocoso y muy buena visibilidad.

Las cuevas marinas de la costa: cavidades en el acantilado por las que el barco entra o se acerca, con juegos de luz azul en el agua.

En algunos itinerarios se añade una parada en Traganou, donde hay cuevas accesibles a nado desde el barco.

Cómo es el snorkel aquí

El fondo es rocoso, con caídas verticales y grietas, lo que atrae mucha vida. Se ven sargos, salpas, castañuelas, algún pulpo si hay suerte y bancos de peces pequeños en cantidad. La visibilidad en días buenos supera los quince metros.

No es el Caribe: no hay coral tropical ni colores explosivos. Es Mediterráneo oriental, con agua muy transparente y fauna de roca. Ajusta la expectativa y disfrutarás.

La profundidad en las paradas suele estar entre tres y quince metros. No hace falta bucear, todo se ve desde la superficie.

Nivel exigido y seguridad

Hay que saber nadar. No es negociable en la mayoría de operadores, aunque suelen dar chaleco o churro flotador a quien lo pida.

Con niños funciona a partir de unos siete u ocho años si nadan bien. Por debajo de eso, se puede ir igualmente pero se pasan el rato en el barco.

El equipo, gafas y tubo, suele estar incluido. Comprueba si las aletas también. Si tienes gafas propias, llévalas: encajan mejor y evitas el problema del sellado en las de préstamo.

Escaleras de acceso al agua desde el barco: cómodas en las embarcaciones grandes, más justas en las pequeñas.

Qué llevar

Protección solar mineral y alta. En el barco se quema mucho más de lo que parece por el reflejo del agua y por el viento que engaña con la sensación térmica. Una camiseta técnica de manga larga para el agua evita la quemadura clásica de la espalda mientras haces snorkel boca abajo.

Toalla, aunque muchos operadores las dan. Agua propia si no está incluida.

Bolsa estanca para el móvil. Cámara acuática si tienes, porque aquí es donde se sacan las mejores fotos.

Pastilla contra el mareo si eres sensible: los barcos pequeños se mueven en las paradas y el balanceo con el motor parado es lo que peor sienta.

Precio, temporada y cancelación

Los cruceros de medio día parten de unos 40 a 50 euros. Los de día completo con comida a bordo suben a 70 u 90.

Temporada operativa de mayo a octubre. Los mejores meses son junio y septiembre: agua clara, temperatura agradable y menos viento que en el pico del meltemi de agosto.

Cancelación gratuita hasta 24 horas antes en la mayoría de reservas. Úsala si el parte anuncia viento fuerte, porque con mar picada el snorkel pierde visibilidad y las paradas se acortan o se cancelan sobre la marcha.

Alternativa desde tierra

Si prefieres no gastar, puedes hacer snorkel gratis en Anthony Quinn llegando en coche. Aparcas por 3 euros, bajas los ochocientos metros de camino y te tiras al agua. Lo que te pierdes son las cuevas y las calas sin acceso terrestre, que son la mitad del valor del crucero.

Nuestra recomendación: haz las dos cosas. Un día por libre en Anthony Quinn y Ladiko, y otro día el crucero para ver la costa desde el mar.