Almyros es la playa que recomiendan los isleños cuando les dices que viajas con niños. Está en la costa este de Schoinoussa, a unos veinticinco o treinta minutos andando desde la Chora, y su particularidad es el fondo: el agua entra tan poco a poco que puedes caminar veinte metros mar adentro y seguir con el agua por la cintura.

Para un adulto que quiera nadar de verdad eso es un fastidio (hay que alejarse bastante para cubrir), pero para una familia con críos de tres o cuatro años es exactamente lo que busca. Los niños pueden chapotear durante horas sin que nadie tenga que estar de pie dentro del agua vigilando con el corazón encogido.

El entorno

La arena es dorada y ancha, con una hilera de árboles en la parte alta que da sombra real durante buena parte del día. No es la sombra tupida de Livadi, pero sí lo suficiente para plantar la toalla sin pasar calor. En temporada funciona una taberna cerca de la playa, que es el único punto de avituallamiento de esta parte de la isla.

Al fondo, mirando al este, se recorta el perfil de Keros, la isla deshabitada donde los arqueólogos encontraron más de cien figurillas cicládicas, entre ellas el arpista y el flautista que hoy se exponen en el Museo Arqueológico Nacional de Atenas. Es un fondo de paisaje potente y muy poca gente que pasa por Almyros sabe lo que está mirando.

Viento, oleaje y el factor meltemi

Almyros mira al este, lo que la sitúa en una posición intermedia respecto al meltemi. Con viento del norte fuerte recibe algo de oleaje lateral pero mucho menos que las playas del norte como Psili Ammos o Fikio. Con viento del sur está completamente en calma.

En la práctica esto significa que Almyros es una apuesta segura casi cualquier día de verano. Si tienes que elegir una sola playa con niños y no quieres jugártela al parte meteorológico, esta es.

Lo que no hay

Aplica la norma general de Schoinoussa: ni duchas, ni socorrista, ni hamacas, ni papeleras. La taberna cercana resuelve la bebida y la comida, pero no cuentes con nada más. Trae agua abundante, sombrilla si vas a estar desde temprano con bebés, y una bolsa para la basura.

Tampoco hay acceso rodado cómodo. Se llega andando, y con carrito de bebé el camino de tierra es incómodo de verdad. Si viajas con un niño que aún no camina, el porteo es mejor opción que el carro. Es un detalle que conviene saber antes de reservar, porque en esta isla no hay taxis que te saquen del apuro.

Combinarla con otras calas

Desde Almyros la costa sigue hacia el sur en una sucesión de ensenadas pequeñas, las de Aligaria, que son de arena y piedra y casi nunca tienen a nadie. Merece la pena caminar diez minutos más y asomarse, sobre todo si buscas un sitio donde bañarte sin bañador: aquí no hay ninguna norma escrita, pero en las calas sin acceso fácil la gente hace lo que quiere y nadie mira.

Un poco más al sur queda Lioliou, otra playa de arena de la costa norte-este con su propio café-restaurante cerca. Y hacia el interior, subiendo un poco, se enlaza con los caminos que llevan de vuelta a la Chora por otra ruta, lo que permite hacer un circuito completo de la isla en unas tres horas sin repetir tramo. Es, probablemente, la mejor caminata que ofrece Schoinoussa y en la página de playas de la isla tienes el resto de paradas posibles.