Steni Vala es uno de esos pueblos que parecen demasiado tranquilos para ser ciertos. Una bahía estrecha y resguardada, una calle pegada al agua, cinco o seis tavernas con manteles de cuadros, las barcas amarradas casi tocando los pies de los comensales y, al fondo, las ruinas de un naufragio de época romana visible bajo el agua a apenas 30 metros del muelle.

Está en la costa este de Alonissos, a 11 kilómetros al norte de Patitiri, en plena puerta del Parque Nacional Marino. Aquí amarran muchos de los caïques que ofrecen excursiones al parque, lo que convierte el pueblo en un mirador inmejorable a la actividad marina de la isla.

Lo esencial: comer y nadar

La razón principal para venir es comer. Las tres tavernas históricas, Mouria, Steni Vala y Eleonas, sirven pescado fresco que llega esa misma mañana. La especialidad local es la makaronada me astakó (pasta con langosta), y los precios siguen siendo razonables a pesar del cariño de los visitantes europeos: 25-35 euros por persona con vino. Reservar en agosto es buena idea, especialmente para cenar con la luz del atardecer.

Justo al sur del pueblo está la pequeña playa de Glyfa, accesible andando en 5 minutos. Es de cantos finos, con aguas muy tranquilas y un par de tavernas que sirven mezedes a pie de arena. No esperes una postal de gran playa: es más cala familiar que destino playero, pero el contraste de comer pescado y meterte al agua sin moverte funciona muy bien.

Pain points: ¿es accesible?

Steni Vala está en la línea del autobús de la isla, que sube desde Patitiri tres o cuatro veces al día en temporada (junio-septiembre). El último regreso suele ser sobre las 19:00, lo que limita las cenas tardías sin coche. Alquilar un coche o quad por un día es la mejor solución: la carretera desde Patitiri está bien asfaltada y se hace en 20 minutos por la columna central de la isla.

No hay supermercado ni cajero. Hay una tienda pequeña con productos básicos, pero conviene venir con efectivo y comida si la idea es pasar todo el día. La conexión móvil es buena en el pueblo y se reduce al bajar a las calas.

Combinarlo con otras visitas

La forma más completa de aprovechar la jornada es subir a Steni Vala por la mañana, contratar una excursión en caïque al parque marino, comer en una taverna del puerto, y bajar por la tarde a alguna playa cercana como Kokkinokastro. Si te quedas a cenar, los precios del pescado son notablemente mejores que en Patitiri o en la Chora vieja.