De todas las actividades que se pueden reservar en Paros, esta es la que más gente nos ha dicho que repetiría. Y tiene sentido: en una isla donde se come muy bien, aprender a hacer en casa cuatro cosas que funcionan es un souvenir mejor que un imán de nevera.

Las clases se hacen en casas de pueblo, en granjas del interior o en cocinas de restaurante, en grupos pequeños, con un cocinero o cocinera local que casi siempre está cocinando recetas de su familia.

Qué se cocina

El menú típico incluye dos o tres mezedes (tzatziki, dakos, keftedes o buñuelos de tomate), un plato principal que suele ser moussaka, gemista (verduras rellenas) o pescado al horno, y un postre, muchas veces algo con miel de tomillo y yogur de oveja.

En las clases que se hacen en granja, la parte más interesante es la previa: recorrer el huerto y recoger lo que se va a usar, ver los olivos, probar el queso fresco de la casa. En Paros hay producción real de queso, aceite, tomate seco y miel, y quien te lo enseña lleva haciéndolo toda la vida.

Se termina cenando todo lo cocinado en una mesa larga con vino local. Esa parte es la mitad de la gracia.

Cómo funciona

Duración: entre 3 y 4 horas, casi siempre en el turno de tarde, empezando entre las 17:00 y las 18:00 para acabar cenando al atardecer.

Grupo: pequeño, entre 6 y 12 personas según el operador. Hay opciones privadas más caras.

Idioma: en inglés en la práctica totalidad de los casos. La mayoría de los anfitriones lo hablan con soltura y son muy pacientes. En español es difícil de encontrar en la isla.

Nivel: cero. No hace falta saber cocinar absolutamente nada. Las tareas se reparten y siempre hay quien acaba solo cortando tomate, lo cual también está bien.

Lo que hay que preguntar antes de reservar

Dietas: la cocina griega es muy amable con vegetarianos, y casi todos los operadores adaptan el menú sin problema si avisas al reservar. Con celiaquía o alergias serias, avisa por escrito y confirma respuesta antes de pagar. El pan y la harina están por todas partes en estas recetas.

Transporte: muchas clases se hacen en el interior de la isla, en Drios, Marpissa o granjas cerca de Parikia. Bastantes operadores incluyen recogida en hotel, otros no. Si no la incluyen y has bebido vino en la cena, no conduzcas de vuelta: cuenta con taxi.

Niños: la mayoría admite familias y muchos hacen precio infantil. Es de las pocas actividades de la isla que funciona bien con adolescentes.

Qué llevar: nada, en general. Ropa cómoda y poco más. Si la clase es en granja, calzado cerrado para el huerto.

Cancelación: lo habitual es cancelación gratuita hasta 24 horas antes. Los grupos son pequeños y los anfitriones compran la materia prima el mismo día, así que avisa con tiempo si no puedes ir.

Cuándo hacerla

Nuestra recomendación es reservarla para el primer o segundo día del viaje, no para el último. El motivo es práctico: sales de la clase sabiendo qué es cada cosa en las cartas de las tabernas, y el resto de comidas de la semana las disfrutas más.

Además, casi siempre te llevas las recetas por escrito o por correo. Comprueba que el operador lo incluye, porque no todos lo hacen.

Después de la clase, un buen plan es bajar a cenar otro día a Naoussa y comparar, o subir a Lefkes, donde las tabernas de la plaza hacen la versión de pueblo de casi todo lo que habrás cocinado.