Paros no es una isla que tenga windsurf: es una isla que es windsurf. En Golden Beach se han disputado campeonatos del mundo retransmitidos internacionalmente, y desde los años setenta hay escuelas funcionando en la arena de forma ininterrumpida.

Si siempre has querido probar, este es probablemente el mejor sitio de Grecia para hacerlo, y uno de los mejores del Mediterráneo.

Por qué funciona tan bien este spot

Tres factores se juntan aquí y raramente coinciden en el mismo sitio.

El primero es el meltemi, el viento del norte que sopla de junio a septiembre con una regularidad casi de reloj. El segundo es la orientación de la playa: el viento entra de lado respecto a la orilla (sideshore), que es la condición ideal, porque si te caes el viento no te arrastra mar adentro. El tercero es el fondo: arena limpia y poca profundidad durante decenas de metros, sin roca, sin erizos y sin corrientes.

Todo eso junto significa que se aprende rápido y sin miedo.

Qué se reserva y cuánto cuesta

Curso de iniciación: dos horas con monitor, en grupo reducido o individual, con material incluido. Ronda entre 70 y 100 euros. En dos horas la mayoría de la gente consigue levantar vela, navegar en línea recta y volver, que es exactamente el objetivo.

Cursos de varios días: entre 200 y 350 euros por un pack de 4 a 6 horas repartidas. Es lo que recomendamos si te lo tomas medianamente en serio: con una sola sesión te queda la curiosidad a medias.

Alquiler de material para quien ya sabe: entre 25 y 40 euros la hora, o entre 150 y 250 la semana, según el equipo.

Clases para niños: la mayoría de escuelas las hacen desde los 8 o 10 años, con material específico y velas pequeñas. Suele ser una de las cosas que más recuerdan del viaje.

También se alquila SUP y kayak en la misma playa, por si el resto de la familia quiere estar en el agua sin viento.

Cómo reservar

Aquí no hay plataforma que valga: se reserva directamente con las escuelas de la playa, por teléfono, por correo o presentándose en el mostrador el día antes. Son negocios locales veteranos, algunos con más de cuarenta años de historia en la arena, y funcionan así.

En agosto conviene reservar con dos o tres días de antelación. En junio y septiembre, con presentarse por la mañana suele bastar.

Lo que hay que saber antes

Nivel físico: no hace falta ser atleta, pero sí saber nadar con soltura. El primer día se acaba con agujetas en antebrazos y espalda, no lo planifiques el mismo día que una excursión larga.

Qué llevar: bañador, protector solar muy resistente al agua (dos horas de reflejo del mar castiga mucho), gorra con cordón y gafas de sol con cinta si no quieres perderlas. Una licra o camiseta de neopreno ayuda con las rozaduras y con el sol. Las escuelas prestan chaleco y, si hace falta, neopreno.

Mejor época: julio y agosto tienen el viento más constante y fuerte, ideal para quien ya sabe. Para aprender, junio y septiembre son mejores: viento presente pero más manejable, y menos gente en el agua.

Cancelación: si el viento es demasiado fuerte, las escuelas cancelan las clases de iniciación y reprograman. Es lo correcto, no discutas: un principiante con fuerza 7 no aprende, sufre.

Si quieres solo mirar

Un poco al norte, en Nea Chrysi Akti (Tserdakia), es donde se concentran los kitesurfistas de nivel alto. Al atardecer, con quince o veinte cometas en el aire, es un espectáculo gratis que merece el desvío.

Y si el viento te acaba pareciendo demasiado, cruza la isla hasta Faragas, en el sur, donde el mar suele estar plano.