Faragas es la carta que se guarda todo el mundo que conoce Paros para los días de meltemi fuerte. Mientras Golden Beach y toda la costa este están soplando, aquí abajo, en el extremo sur de la isla, el agua está en calma.

Son tres calas encadenadas de arena clara y grano fino, con agua de un turquesa poco profundo, encajadas entre suaves lomas de roca blanca sin apenas vegetación. El paisaje es más árido y más desnudo que el del norte, y eso le da un carácter distinto, casi lunar en las horas centrales.

Las tres calas

La primera, según llegas, es la organizada: tiene beach bar, taberna, hamacas y sombrillas y es donde está casi toda la gente. Es también la más grande y la de acceso más cómodo.

Las otras dos, caminando cinco y diez minutos hacia el este por la orilla, están completamente libres. No hay nada: ni chiringuito, ni sombra, ni ducha. Solo arena, roca y agua. En junio o septiembre puedes tenerlas enteras para ti, y en agosto siguen siendo mucho más tranquilas que la principal.

El agua es igual de buena en las tres, con fondo de arena que baja despacio y visibilidad excelente.

Por qué funciona con niños

Faragas es de las mejores playas de Paros para familias, por tres motivos concretos: el agua está protegida y casi siempre en calma, el fondo es de arena limpia sin piedras ni erizos, y la profundidad crece muy despacio.

El único pero real es la sombra, que es prácticamente inexistente fuera de las sombrillas de pago. Con niños pequeños, o alquilas sombrilla o te llevas la tuya, no hay tercera opción.

Lo que no te van a contar

Acceso: el último tramo desde la carretera es pista de tierra. Se hace bien con coche normal si vas despacio, pero levanta polvo y en algún punto hay baches. Con moto o quad, sin problema.

Aparcamiento: de tierra, gratuito, no muy grande. En agosto a mediodía puede estar completo y toca aparcar en el borde de la pista.

Servicios: solo en la cala principal. Si te vas a las laterales, lleva agua y comida. No hay nada.

Erizos: en los bordes rocosos de las calas hay erizos. Si te vas a meter por las rocas, escarpines.

Masificación: baja para lo que es Paros. Es una playa conocida entre quienes repiten en la isla, pero queda lejos de los dos centros turísticos y eso la filtra bastante.

Alrededor

A tres kilómetros está Alyki, un pueblo costero tranquilo con puerto pesquero pequeño, varias tabernas de pescado muy honestas y una playa urbana correcta. Es una buena parada para comer si Faragas se te queda corta en servicios.

Cerca queda también el aeropuerto de Paros, así que si tienes vuelo por la tarde, esta es la última playa lógica del viaje: bañarte, comer en Alyki y llegar al aeropuerto en diez minutos.

Hacia el este, siguiendo la costa sur, están Glyfa y Piso Livadi, y ya en la costa este las playas de viento. El contraste entre las dos mitades de la isla se aprecia bien haciendo este recorrido en un mismo día.

Cuándo venir

Los mejores momentos son primera hora de la mañana y a partir de las cinco de la tarde, por el tema del sol.

Y sobre todo, esta es la playa a la que hay que ir cuando el parte da meltemi. Consultar el viento antes de decidir la playa del día es probablemente el mejor consejo práctico que se puede dar para Paros, y Faragas es la respuesta a los días malos. Si además quieres explorar la mitad norte con calma, mira nuestra guía de Naoussa.