Monastiri es la última playa de la bahía de Naoussa antes de que la carretera se acabe, y probablemente la más completa del norte de Paros si buscas algo más que tumbarte.

Está al pie del monasterio de Agios Ioannis Detis, que le da nombre, y dentro del perímetro del parque natural de Paros. Eso significa dos cosas buenas: la construcción está limitada y hay senderos señalizados alrededor.

La cala

Es una cala de arena en forma de herradura, protegida por dos brazos rocosos que la resguardan del meltemi casi por completo. El agua es transparente y muy tranquila, incluso los días en que el resto de la costa norte está picada.

Esa protección la hace ideal para familias con niños pequeños y para quien no lleva bien el oleaje. Es probablemente la playa más segura de la zona norte para bañarse con críos.

Tiene un beach bar con hamacas y sombrillas (entre 15 y 25 euros el set de dos) y una taberna. La zona libre está en los laterales y hacia el fondo de la cala.

Snorkel de verdad

Este es el argumento principal de Monastiri. Los brazos rocosos que cierran la cala tienen fondos de roca y posidonia con muy buena visibilidad, y a poca profundidad.

Se ven salpas, doncellas, sargos, algún pulpo entre las grietas y estrellas de mar. No hace falta ser buen nadador: en veinte metros desde la orilla ya hay algo que mirar, y el agua no coge profundidad de golpe.

Lleva tu propio equipo si puedes, porque el alquiler en la playa es caro para lo que es. Unas gafas y un tubo básicos aquí rinden mucho.

El monasterio y los senderos

Justo detrás de la playa está el monasterio de Agios Ioannis Detis, un conjunto blanco del siglo XVII con patio interior. Suele estar abierto por la mañana y la entrada es libre. Es pequeño y se ve en diez minutos, pero el patio con la parra y las vistas a la bahía merecen la parada.

De ahí arrancan los senderos del parque natural, marcados y fáciles, que recorren la península del cabo Korakas entre cedros enanos, tomillo y muros de piedra. El circuito completo son unos 4 kilómetros y hora y media a paso tranquilo, sin desnivel apreciable.

Aviso realista: no hay sombra en el sendero y en verano hace mucho calor. Hazlo a primera hora o a última, con agua y gorra.

Lo que hay que saber antes de ir

Sombra: escasa en la propia arena, algo de sombra de las rocas por la tarde. Los pinos del entorno están detrás de la playa, no sobre ella.

Masificación: media-baja comparada con Kolymbithres, que está a tres kilómetros. Mucha gente se queda en Kolymbithres y no llega hasta aquí, y eso es una ventaja.

Tamaño: es pequeña, unos 120 metros. Si llegas a mediodía en agosto, la zona libre puede estar completa.

Accesibilidad: el aparcamiento de tierra está a unos setenta metros y el acceso es llano y corto. De las playas del norte, la más manejable con carrito o con poca movilidad.

Cómo llegar

Desde Naoussa son 7 kilómetros bordeando la bahía hacia el norte, pasando primero por Kolymbithres. La carretera está asfaltada hasta el final. Unos quince minutos.

La alternativa cómoda en agosto son los caiques que salen del puerto de Naoussa varias veces al día en julio y agosto, unos 6 o 7 euros ida y vuelta. Con el aparcamiento de la zona colapsado a mediodía, esta suele ser la mejor decisión.

Desde Parikia hay 17 kilómetros y una media hora larga.

Combinar el día

El plan que mejor funciona: caique de la mañana a Monastiri, snorkel y baño, vuelta al monasterio, sendero corto del parque si aún queda energía, comida en la taberna y caique de vuelta a Naoussa para el atardecer en el puerto viejo.