Golden Beach es la playa más larga de Paros y la que tiene personalidad más marcada. Kilómetro y medio de arena dorada de grano grueso, abierta al mar por el este, sin apenas edificación pegada al agua y con una constante que lo define todo: el viento.

Aquí se han celebrado campeonatos del mundo de windsurf y de kitesurf, retransmitidos en directo. Para los aficionados a estos deportes, esta playa es un nombre propio.

Por qué sopla tanto

El meltemi, el viento del norte que barre el Egeo de junio a septiembre, entra en esta costa con una regularidad casi mecánica. Sopla de lado respecto a la orilla, que es exactamente la condición ideal para navegar, y el fondo es de arena y poco profundo durante decenas de metros, con lo cual se aprende sin miedo a la roca ni al fondo.

En julio y agosto es cuando más aprieta. En junio y septiembre hay días de viento suave que también funcionan para principiantes.

Lo bueno y lo malo, sin adornos

Si haces windsurf o kitesurf, o quieres aprender, esta es tu playa y no hay debate. Hay escuelas veteranas en la propia arena, con material de alquiler, cursos para adultos y para niños, y monitores que llevan aquí décadas. Un curso de iniciación de dos horas ronda los 70 o 90 euros, y una hora de alquiler de tabla entre 25 y 35.

Si lo que buscas es tumbarte a leer, avisamos: el viento que hace felices a los surfistas convierte la toalla en un problema. La arena vuela, el libro se cierra solo y a mediodía en agosto la sensación es de estar recibiendo un chorro de aire caliente continuo.

La solución práctica es ir por la mañana temprano, antes de que el meltemi se levante (suele hacerlo a media mañana), o elegir el extremo sur de la playa, más protegido por el cabo.

Sombra: la que dan las sombrillas de las escuelas y de los chiringuitos. Fuera de eso, nada, ni un árbol.

Masificación: la playa es tan larga que casi nunca se llena de verdad. Incluso en agosto, caminando cinco minutos hacia el sur encuentras espacio.

Accesibilidad: buena. Aparcamiento amplio y gratuito, acceso llano desde la carretera, arena firme cerca del acceso.

Para familias y para bañarse

Con niños pequeños hay que valorar el viento y las olas, que en días de meltemi fuerte pueden ser incómodas. Días de calma no hay ningún problema: el fondo baja muy suave.

Un dato de seguridad: cuando hay viento fuerte y navegantes en el agua, mantén la zona de baño separada de la de deportes. Las escuelas la señalizan con boyas y conviene respetarlas, porque una tabla a veinte nudos no frena.

Nea Chrysi Akti, la hermana

Un poco al norte, separada por un pequeño cabo, está Nea Chrysi Akti (New Golden Beach), también llamada Tserdakia. Es más pequeña, todavía más ventosa y es donde se concentran los kitesurfistas de nivel alto. Si vas a mirar, ahí es donde está el espectáculo.

Buceo

En Golden Beach hay un centro de buceo con inmersiones desde costa y salidas en barco a puntos de interés arqueológico y ecológico de la zona. Una inmersión desde costa arranca en unos 55 euros y las salidas de snorkel guiado en unos 40.

Cómo llegar y dónde comer

Está a 22 kilómetros de Parikia por la costa sur, unos 30 minutos en coche, y a 25 de Naoussa. El bus KTEL en dirección Drios para aquí varias veces al día en verano.

En primera línea hay tabernas y hoteles pequeños, con carta de playa correcta y precios medios. El pueblo más cercano con vida es Drios, dos kilómetros al sur, donde hay algunos de los mejores restaurantes de la mitad este de la isla.

Si después del viento te apetece lo contrario, cruza la isla hasta Kolymbithres: media hora de coche y otro mundo.