Santa Maria está justo al otro lado del cabo oriental de la bahía de Naoussa, y ese detalle geográfico lo explica todo: al estar orientada al noreste, recibe el meltemi de lleno, cosa que no ocurre en Kolymbithres, protegida al fondo de la bahía.

El resultado es una playa con dos vidas. Los días de calma es un arenal blanco de agua transparente y poco fondo, de los más bonitos de la isla. Los días de viento se llena de tablas y de gente que ha venido justamente a eso.

No es una playa, son varias

Lo que se conoce como Santa Maria es en realidad una sucesión de calas de arena blanca separadas por pequeños salientes rocosos, a lo largo de unos seiscientos metros de costa.

La cala principal es la organizada: beach clubs, hamacas, música y la escuela de deportes acuáticos. Las de los extremos están libres y son más tranquilas, y en junio o septiembre puedes tenerlas prácticamente para ti.

El agua es de un turquesa muy claro y el fondo es de arena limpia que baja despacio, con lo cual se camina muchos metros con el agua por la cintura. Para nadar es de las mejores de Paros y para hacer snorkel en los bordes rocosos también hay entretenimiento.

Deportes en el agua

La escuela de la playa alquila tablas de windsurf, SUP, kayaks y hace cursos. Es un spot algo más suave que Golden Beach, lo que la convierte en buena opción para iniciarse: hay viento, pero la bahía protege lo suficiente como para que el aprendizaje no sea traumático.

Un SUP se alquila por unos 15 euros la hora, un kayak doble por 20, y un curso de windsurf para principiantes ronda los 70 euros.

Puntos débiles

Sombra: la habitual carencia cicládica. Hay algún tamarisco disperso en la zona norte y poco más. Fuera de las sombrillas de pago, tendrás que llevarte la tuya.

Viento: en agosto puede ser molesto para tumbarse. Si el meltemi sopla fuerte, cruza el cabo hacia Kolymbithres, que está resguardada, o vete al sur de la isla.

Masificación: media. Los beach clubs se llenan en agosto y hay ambiente hasta el atardecer, con música. Las calas laterales siguen siendo tranquilas.

Accesibilidad: el aparcamiento de tierra queda a cincuenta metros de la arena y el acceso a la cala principal es llano. Las calas laterales requieren caminar sobre roca baja.

Nudismo: en las calas más alejadas hacia el norte es habitual y nadie se escandaliza. En la zona organizada, no.

Ambiente al atardecer

Uno de los motivos para quedarse hasta tarde es la luz. Al ser costa noreste, el sol se pone por detrás de la loma y la bahía se queda con una luz azulada muy limpia mientras enfrente se ilumina la silueta de Naxos.

Los beach clubs alargan hasta el anochecer con cócteles y música tranquila. No es fiesta de Mykonos, es una copa con los pies en la arena.

Cómo llegar

Desde Naoussa son 5 kilómetros por carretera asfaltada, unos diez minutos en coche o moto. El aparcamiento es gratuito y de tierra, y en agosto se llena a mediodía.

En julio y agosto salen caiques desde el puerto de Naoussa que te dejan en la playa por unos 6 euros ida y vuelta. Es la opción cómoda si no quieres conducir.

Desde Parikia hay unos 17 kilómetros y media hora larga de coche.

Dormir cerca

Hay un camping conocido justo detrás de la playa, con bungalows y parcelas, muy usado por gente joven que viene a navegar. Es de las pocas opciones de alojamiento barato de la mitad norte de la isla, y una alternativa real a los precios de Naoussa en agosto.