Es la caminata clásica de Paros y una de las cosas que se hacen mejor sin coche, sin guía y sin pagar nada. Tres kilómetros de calzada empedrada con losas de mármol, en bajada suave, entre olivares y muros de piedra seca.

La llaman Ruta Bizantina. El pavimento actual es probablemente de época veneciana sobre un trazado anterior, y da igual: es el camino por el que se cruzaba la isla antes de que existieran las carreteras, y sigue exactamente donde estaba.

El recorrido

Arranca en Lefkes, la antigua capital, junto a los molinos blancos que dominan el pueblo desde arriba. El inicio está señalizado, aunque el cartel es discreto: pregunta en la plaza si dudas, todo el mundo lo conoce.

Desde ahí el camino baja hacia el este atravesando un valle de olivos, con vistas abiertas a las lomas del interior y algún tramo de puente antiguo. En unos cuarenta minutos aparece Prodromos, un pueblo agrícola fortificado, con las casas formando muro exterior y arcos en las entradas.

Quien quiera alargar puede seguir quince minutos más entre olivares hasta Marmara, con sus calles pavimentadas de mármol, y otros dos kilómetros hasta Marpissa, con su casco medieval y el monasterio de Agios Antonios en la colina de Kefalos.

Dificultad real

Baja, si la haces en el sentido correcto (Lefkes a Prodromos, siempre cuesta abajo). Duración: entre una hora y hora y cuarto a paso tranquilo, tres kilómetros. Desnivel: unos 250 metros de bajada.

En sentido inverso, de Prodromos a Lefkes, es todo cuesta arriba y se convierte en una caminata bastante más exigente, sobre todo con calor. No la recomendamos en esa dirección en verano.

Los tres avisos importantes

Primero, el calzado. El mármol pulido por siglos de pisadas resbala mucho, sobre todo cuando está cubierto de polvo fino o si ha llovido. Con chanclas es directamente peligroso. Hacen falta zapatillas con suela de agarre.

Segundo, la sombra. No hay prácticamente ninguna en todo el recorrido. Los olivos están en las terrazas laterales, no sobre el camino. En julio y agosto hay que salir antes de las nueve de la mañana o después de las seis de la tarde. A mediodía es una mala idea.

Tercero, el agua. No hay ninguna fuente en el camino. Lleva al menos un litro por persona en verano.

Cómo organizarlo con el bus

Aquí está la parte práctica que resuelve el problema del coche. El bus KTEL de Parikia a Piso Livadi para en Lefkes y también en Prodromos y Marpissa.

El plan que funciona: coger el bus de la mañana hasta Lefkes, dar una vuelta por el pueblo, hacer la bajada hasta Prodromos, comer o tomar algo allí o en Marpissa, y volver en el bus de la tarde. Sin coche, sin taxi y sin dar media vuelta caminando cuesta arriba.

Consulta los horarios en la estación del puerto de Parikia el día antes, porque cambian entre temporada alta y baja y la última frecuencia importa mucho.

Cuándo hacerla

Primavera es la mejor época sin discusión. En abril y mayo el valle está verde, hay flores y amapolas entre los olivos, la temperatura es perfecta y el contraste con la aridez del resto de las Cícladas resulta casi extraño.

Octubre también funciona muy bien, con la aceituna madurando y la luz baja.

En pleno verano se puede hacer perfectamente, pero solo a primera o última hora del día.

Qué llevar

Zapatillas cerradas, agua, gorra, protector solar y algo de picar. El móvil con la ruta descargada por si acaso, aunque el camino es evidente y está bien marcado.

Y si te queda cuerpo, la combinación redonda del día es rematar en Marpissa y bajar a bañarte a la costa este. Golden Beach queda a pocos kilómetros y el contraste entre el silencio de los olivos y el viento de la playa resume bastante bien lo que es esta isla.