Desde el paseo marítimo de la Chora se ve Turquía. No es una forma de hablar: la costa de Anatolia está a siete kilómetros y los edificios de Çeşme se distinguen a simple vista en un día claro.

El barco tarda entre veinte y treinta minutos. Es la travesía internacional más corta de todo el Egeo y una de las cosas más singulares que se pueden hacer desde una isla griega.

Cómo funciona

Hay salidas diarias en temporada alta, normalmente una o dos por la mañana y el regreso por la tarde, operadas por compañías turcas y griegas desde el puerto de la Chora. Fuera de temporada las frecuencias bajan y en pleno invierno pueden reducirse a unos pocos días por semana.

El billete de ida y vuelta ronda los veinticinco o treinta y cinco euros según compañía y temporada. Se compra en las agencias del puerto, no siempre online.

Importante: hay que entregar el pasaporte en la agencia la tarde anterior o al menos un rato antes de embarcar, para los trámites. Es un procedimiento normal aquí y hay que contar con ello.

Requisitos de entrada

Aquí hay que ser claro porque cambia según nacionalidad y va cambiando con el tiempo.

Los ciudadanos españoles y de la mayoría de países de la UE pueden entrar en Turquía como turistas sin visado para estancias cortas, con pasaporte en vigor. El DNI no siempre basta para esta ruta, así que lleva pasaporte.

Ciudadanos de otros países pueden necesitar e-visa, que se tramita online antes del viaje.

Comprueba los requisitos actualizados en la web consular antes de reservar. La agencia del puerto te lo dirá también, pero la responsabilidad es tuya.

Qué se hace en Çeşme

Es un pueblo costero turco de tamaño medio, con un castillo genovés del siglo XV (los mismos genoveses que construyeron los pueblos de la Mastihohoria al otro lado), un bazar, un paseo marítimo y muchos restaurantes.

Se come muy bien y bastante más barato que en Grecia. El pescado, los mezes turcos y los dulces son la razón por la que mucha gente hace el viaje.

A pocos kilómetros está Alaçatı, un pueblo de casas de piedra restauradas, boutiques y restaurantes que se ha puesto muy de moda, y que es el destino habitual de quien alquila un taxi al llegar. También es la capital turca del windsurf.

Y quien va con más tiempo puede llegar hasta Éfeso, aunque para eso hace falta pernoctar: son unos noventa kilómetros y no da tiempo en una excursión de día.

Advertencias prácticas

Vuelve con tiempo al puerto. Si pierdes el barco de regreso, tienes que dormir en Turquía y esa noche no estaba en el presupuesto.

La moneda es la lira turca. Se paga bien con tarjeta en la mayoría de sitios, pero conviene llevar algo de efectivo para el mercado.

El horario turco es el mismo que el griego en verano, pero comprueba la hora local antes de calcular el regreso.

Las compras en Turquía superando ciertos límites pueden requerir declaración al volver a la UE. Para un souvenir y una caja de dulces no hay problema.

Cuándo hacerlo

Es un buen plan para un día de meltemi fuerte, cuando las playas del norte están imposibles y no apetece conducir.

También funciona bien como último día si tu vuelo sale tarde.

En temporada baja las salidas son escasas: verifica los horarios antes de contar con ello.

Cómo reservarlo

No es un producto de plataforma: se compra en las agencias del puerto de Quíos, que llevan décadas gestionando esta ruta y organizan todo el papeleo. Hatzelenis Tours y otras agencias del paseo marítimo son las habituales.

Es una de esas cosas que en Grecia se siguen resolviendo entrando por una puerta y hablando con alguien, y funciona perfectamente.