Afandou es la respuesta a un problema muy concreto: es agosto, Tsambika está petada, Anthony Quinn no cabe ni un alfiler y quieres bañarte sin negociar cada metro cuadrado. Aquí hay cuatro kilómetros de costa y siempre queda sitio.
No es la playa más espectacular de Rodas. Es la más práctica, y en verano eso vale mucho.
Guijarro, no arena
Conviene ser preciso porque genera malentendidos. Afandou no es de arena. Es de guijarro pequeño y liso, del tamaño de una moneda o algo mayor, mezclado con arena gruesa en algunos tramos.
Eso tiene ventajas reales: el agua se mantiene cristalina porque no se levanta arena en suspensión, no se te pega nada al cuerpo y la toalla queda limpia. Y tiene un inconveniente evidente: caminar descalzo hasta el agua es incómodo. Escarpines o chanclas hasta la orilla resuelven el problema.
El agua es limpia, transparente y la playa tiene bandera azul en la zona organizada, con el control de calidad que eso implica. La entrada al mar es de pendiente moderada, más rápida que en Tsambika pero sin cortados.
Tres zonas distintas
La playa se recorre entera por la costa pero funciona como tres playas diferentes según por dónde bajes.
El acceso norte es el más tranquilo, con menos servicios y bastante espacio libre. Es donde va la gente local.
El acceso central es el más organizado, con chiringuitos, hamacas, duchas y el aparcamiento más grande. Aquí es donde tienes todo resuelto.
El acceso sur queda cerca del campo de golf y de la zona de hoteles, algo más concurrido en temporada alta pero con buenos servicios.
Nuestra recomendación: si buscas paz, el norte. Si vas con niños y quieres baño, sombrilla y algo de comer sin complicarte, el central.
Sombra y viento
Sombra natural: prácticamente nula, como en casi toda la costa este de Rodas. Hamacas con sombrilla por 10 a 15 euros el par en las zonas organizadas, y libertad para plantar la propia en los tramos sin explotar, que son muchos.
En los guijarros la sombrilla propia agarra mal. Lleva un tornillo de anclaje o busca un tramo con arena.
El viento aquí es moderado, menos que en la costa oeste. Los días de meltemi fuerte puede levantar oleaje corto, que a los niños les divierte y a los adultos les molesta para nadar tranquilos.
Servicios y precios
Hay varios chiringuitos con comida sencilla, ensaladas, souvlaki y pescado frito. Precios razonables para una playa organizada: un plato entre 10 y 15 euros, la cerveza sobre 3,50.
Duchas y aseos en las zonas organizadas. Aparcamiento gratuito en todos los accesos, y este es un punto fuerte porque no se colapsa como el de Tsambika.
Hay alquiler de tumbonas, algo de deporte acuático y, en la zona sur, el club de golf de Afandou, el único campo de 18 hoyos de la isla.
El pueblo de Afandou
El pueblo está a dos kilómetros tierra adentro y es un sitio genuino, no una urbanización turística. Tiene su plaza, sus tabernas de barrio y precios normales. Si comes aquí en lugar de en la playa te ahorras un tercio fácilmente.
Muy cerca, en la ladera, está la iglesia de Panagia Katholiki, con frescos bizantinos, y desde ahí sale la pista hacia las Siete Fuentes, Epta Piges, uno de los rincones más frescos de la isla: siete manantiales que alimentan un riachuelo canalizado por un túnel estrecho por el que se puede caminar con el agua por los tobillos y en oscuridad total. Con niños es una aventura y en agosto se agradece la temperatura.
Cuándo ir
Es la playa menos condicionada por el calendario de toda la isla, precisamente por su tamaño. Incluso en el pico de agosto encuentras hueco.
Aun así, la mejor experiencia es a partir de las cuatro de la tarde, cuando el sol deja de pegar de frente y la playa se vacía.
Si quieres cambiar de registro, Tsambika queda cinco kilómetros al sur y es arena fina de verdad, y la bahía de Anthony Quinn está a diez minutos al norte para hacer snorkel.