Platys Gialos es la playa que elige el que quiere que todo funcione. Setecientos metros de arena en línea recta, con una fila continua de hoteles, tabernas y bares mirando al mar, y una parada de autobús al principio. Si tu idea de un día de playa incluye tumbona, café frío y comer sin moverte más de treinta metros, aquí está resuelto.

También es, con diferencia, la playa más concurrida de Sifnos. Conviene saberlo antes de llegar.

El asunto de la sombra

Este es el punto débil y hay que decirlo claro: Platys Gialos casi no tiene sombra natural. No hay tamariscos como en Vathi o en Fassolou. Lo que hay son sombrillas de alquiler, unos 12 a 18 euros el juego de dos tumbonas según el establecimiento y la época.

Si vienes con un bebé, con alguien de piel muy clara o simplemente no quieres pagar por la sombra, trae sombrilla propia y plántate en los extremos, sobre todo en el extremo sur, que es donde queda arena libre.

El agua y el viento

La arena es fina en la parte central y algo más gruesa hacia los extremos. El fondo entra con pendiente suave, así que cubre pronto pero sin escalón, y es buena playa para nadar de verdad, con espacio para hacer largos paralelos a la orilla.

El detalle que cambia el día es el viento. Platys Gialos mira al sur y está bastante abierta: cuando el meltemi sopla del norte, aquí se está de maravilla, protegido. Cuando el viento gira al sur, algo que pasa unos pocos días al año, se levanta oleaje y la arena vuela. Si llegas y ves las sombrillas plegadas, cambia de plan y vete a Vathi, que está a diez minutos y siempre está en calma.

Qué hay aquí

Es la zona con más servicios de la isla después del puerto. Restaurantes de todos los niveles, desde taberna de pescado hasta cocina más trabajada, bares de playa con música moderada, alquiler de kayak y paddle surf, y un par de operadores de barcas que hacen salidas a Kimolos, Polyaigos y Milos.

De hecho, casi todas las excursiones náuticas de Sifnos salen del muelle de Platys Gialos. Si tienes previsto hacer alguna, dormir aquí te ahorra un traslado de madrugada.

Hay también un taller de cerámica tradicional en el pueblo, herencia de los alfareros que trabajaban esta zona por la calidad de la arcilla.

Dormir aquí: pros y contras

Platys Gialos es la opción cómoda para familias. Playa a pie de hotel, restaurantes al lado, autobús cada hora a Apollonia, y todo llano, sin escaleras ni cuestas, lo cual importa mucho más de lo que parece cuando llevas carrito o maleta grande.

Los contras son dos. Primero, es la zona más cara de la isla junto con Kastro. Segundo, estás a quince kilómetros del centro, así que las mejores tabernas y el ambiente nocturno de la cresta te quedan a un trayecto de autobús que en septiembre termina pronto.

Práctica

El aparcamiento es amplio comparado con el resto de la isla pero en agosto se llena a mediodía. El autobús desde Apollonia sale cada hora en julio y agosto, con menos frecuencia en junio y septiembre, y cuesta unos 2,20 euros.

Hay cajero, minimarket, farmacia estacional y, cosa rara en Sifnos, wifi decente en casi todos los establecimientos.

Si Platys Gialos te parece demasiado concurrida, la isla tiene alternativas a menos de veinte minutos: Vathi para calma y niños, la zona de Faros para calas pequeñas encadenadas, y las playas del norte, Vroulidia y Heronissos, para quedarte prácticamente solo a cambio de no tener ningún servicio.