La carretera hacia el sur de Skiros cambia de golpe pasada Kalamitsa. Desaparecen los pinos, las casas y los coches. Todo se vuelve piedra, matorral y cabras, muchas cabras, que se apartan sin prisa de la calzada. Conducimos casi media hora sin cruzarnos con nadie, pasando junto a garitas militares, hasta que un pequeño cartel nos desvió hacia un olivar. Allí, entre árboles retorcidos y a pocos cientos de metros del mar, está la tumba de Rupert Brooke.

Quién fue Rupert Brooke

Rupert Brooke fue un joven poeta inglés, muy famoso en su época por su atractivo y por sus sonetos de guerra. En 1915 se alistó en la Royal Navy y partió hacia la campaña de Galípoli, en los Dardanelos. Nunca llegó. Durante el viaje contrajo una infección, probablemente a partir de una picadura de mosquito, y murió el 23 de abril de 1915 en un barco hospital francés anclado en la bahía de Tris Boukes. Tenía 27 años.

Sus compañeros lo enterraron esa misma noche en este olivar que había visitado días antes, a la luz de linternas. Uno de sus poemas más famosos, "The Soldier", empieza diciendo que si muere, habrá un rincón de un campo extranjero que será para siempre Inglaterra. Ese rincón terminó siendo Skiros.

La tumba

La tumba actual, de mármol blanco, fue levantada años después por su madre. Está rodeada por una pequeña verja y mantenida con cuidado; a menudo encontrarás flores, piedras y notas dejadas por visitantes británicos. Hay un banco a la sombra de los olivos y una placa con el texto de "The Soldier" en griego y en inglés.

No es un monumento grandioso. Es un lugar pequeño, silencioso y muy emotivo, que se disfruta más por el entorno y la historia que por lo que se ve. A nosotros nos impresionó la soledad del sitio: es difícil imaginar un lugar más apartado para descansar para siempre.

En la Chora de Skiros, la plaza de Rupert Brooke recuerda también al poeta con una estatua de bronce de un joven desnudo, que representa la "poesía inmortal".

El sur salvaje de Skiros

La tumba es la excusa perfecta para descubrir el sur de la isla, un mundo aparte. Es la zona del monte Kochilas, de los halcones de Eleonora que anidan en los acantilados y de los caballos skyrianos que todavía viven en semilibertad. Muy cerca, desde la bahía de Renes, sale un sendero de unos cuatro kilómetros y medio hasta el faro del cabo Lithari, con vistas enormes sobre el mar.

La bahía de Tris Boukes es un puerto natural profundo, y se ve precioso desde el mar. De hecho, varias excursiones en barco desde Linaria pasan por aquí; te lo contamos en nuestra excursión en barco al sur de Skiros.

Consejos prácticos

  • Cómo llegar: está a unos 20 kilómetros de la Chora. Solo en coche o moto. La carretera es asfaltada casi todo el camino y los últimos tramos son de pista en buen estado. No hay autobús, y los taxis no siempre quieren venir hasta aquí.
  • Zona militar: parte del sur es zona militar restringida. Respeta las señales y no hagas fotos de las instalaciones.
  • Servicios: ninguno. No hay tabernas, ni tiendas, ni gasolineras en todo el sur. Llena el depósito y lleva agua y algo de comer.
  • Cuándo ir: por la mañana o a última hora de la tarde. A mediodía en verano el calor es fuerte y no hay mucha sombra fuera del olivar.
  • Tiempo: la visita en sí dura veinte minutos. Cuenta con medio día si añades el paseo al faro y la ida y vuelta.

Al volver, detente en la granja de Mouries, en Kalikri, para conocer a los caballos skyrianos y comer en su taberna. Es la forma perfecta de cerrar un día en el sur.