El interior de Naxos es lo que separa esta isla del resto de las Cícladas, y es también la parte que más gente se pierde porque llega, ve el mar turquesa y no se mueve de la costa oeste.
Este tour resuelve ese problema en medio día y sin necesidad de alquilar coche, que en Naxos es la barrera práctica principal: la isla es grande, 429 kilómetros cuadrados, y los pueblos de montaña están a 600 metros de altitud por carreteras de curvas.
El recorrido
El itinerario habitual empieza en el Templo de Deméter, en el valle de Gyroula cerca de Sangri. Es un templo jónico de mármol del año 530 antes de Cristo, considerado precedente directo del Partenón, plantado en medio de campos de cultivo. Suele haber cuatro personas y el silencio es total.
Después se sube al valle de Tragea, donde está Panagia Drosiani, la iglesia más antigua de Naxos y una de las más importantes de Grecia, con frescos del siglo V todavía visibles. Durante la ocupación otomana, monjes y monjas enseñaban griego a escondidas en sus capillas más oscuras.
Sigue Halki, la antigua capital del interior, con sus mansiones neoclásicas descoloridas, la torre veneciana Barozzi-Grazia y la destilería Vallindras, que desde 1896 hace el licor de kitron con alambiques de cobre originales. Casi todos los tours incluyen la cata.
Y por último los dos grandes pueblos de montaña, Filoti y Apeiranthos: el primero derramado en anfiteatro por la ladera del monte Zas, el segundo construido enteramente en mármol local a 600 metros, con dialecto propio de origen cretense.
Algunas versiones añaden el pueblo alfarero de Damalas y las canteras de mármol de Apollonas.
Por qué merece la pena ir con guía
Aquí no estamos vendiendo humo: el interior de Naxos se puede hacer perfectamente por tu cuenta con un coche de alquiler, y de hecho lo recomendamos si tienes tiempo.
Pero el tour tiene tres ventajas concretas. La primera es que no conduces por carreteras estrechas de montaña con curvas cerradas, algo que a mucha gente le arruina el día. La segunda es que el contexto histórico de este sitio es densísimo (venecianos, bizantinos, arcaicos, cretenses) y sin alguien que lo hile te quedas mirando piedras bonitas. La tercera es el timing: el guía sabe a qué hora está abierta cada cosa, que en el interior de Naxos es el gran problema.
El asunto de los horarios, que arruina las visitas independientes
Los pueblos del interior de Naxos cierran a mediodía, aproximadamente de dos a cinco y media. Persianas bajadas, destilería cerrada, calles vacías. Y el museo del Templo de Deméter cierra a media tarde, normalmente sobre las tres y media, mientras el recinto arqueológico sigue abierto.
Es decir, si organizas tú el día y sales a las once de la mañana, es bastante probable que te encuentres la mitad de las cosas cerradas. Los tours están diseñados alrededor de esos horarios.
Práctico
Duración: cinco o seis horas, normalmente en salida de mañana. Suele incluir recogida en tu alojamiento de Chora o de la costa oeste, que es una comodidad real.
Comida: no siempre está incluida. Suele haber parada para comer o tomar algo por tu cuenta en Filoti o Halki. Pregunta al reservar. Y un consejo local: en Apeiranthos el nivel gastronómico es discreto, es pueblo de café y dulce. Para comer bien, Filoti.
Qué llevar: calzado cómodo cerrado, porque los pueblos son escalera de piedra pura. Algo de manga larga, porque a 600 metros con meltemi hace fresco de verdad al atardecer incluso en agosto, y todo el mundo sube en camiseta de playa. Agua y gorra para el yacimiento, que no tiene ni una sombra.
Accesibilidad: honestamente limitada. Los pueblos de montaña son cuestas y escalones, y no hay adaptación. El Templo de Deméter, en cambio, es bastante llano.
Cancelación: lo habitual es gratuita hasta 24 horas antes. Es una actividad que funciona con cualquier tiempo, así que es el plan perfecto para un día de meltemi fuerte en el que las playas de la costa oeste están inservibles por el viento.
Cuándo hacerlo dentro de tu viaje
Nuestra recomendación es dejarlo para el segundo o tercer día. El primer día se va en llegar, orientarse en Chora y darse el primer baño. Cuando ya has visto el mar y la capital, el interior sorprende mucho más porque el contraste es brutal: pasas de agua turquesa a valles de olivos y montaña en veinte minutos de carretera.