La excursión que hay que hacer sí o sí

Si solo vas a hacer una cosa organizada en Paxi, que sea esta. La razón es geográfica: la costa oeste de la isla es un muro de caliza de hasta 200 metros al que no llega ninguna carretera y desde el que no hay senderos que bajen. La única forma de verla es desde el agua.

El circuito estándar sale por la mañana de Gaios, a veces también de Loggos o Lakka, baja por el sur bordeando el arco de Tripitos, sube por toda la fachada occidental entrando en las cuevas cuando el mar lo permite, y cruza a Antipaxos para la parada de baño y comida antes de volver a media tarde.

Las cuevas

Son varias, y las más conocidas son la de Ypapanti (llamada así por la iglesia que está justo encima, en el acantilado) y la Grotta Azzurra local. El efecto es siempre el mismo y siempre funciona: la luz entra por debajo del agua, rebota en el fondo de arena clara y sube iluminando la cueva desde abajo con un azul eléctrico que parece artificial.

La entrada a las cuevas depende del mar. Con oleaje del oeste, los patrones no entran, y hacen bien. Si tu día de excursión coincide con viento del noroeste, es posible que solo veas las cuevas desde fuera. No es culpa del operador: pregunta el día antes por la previsión y, si puedes, deja el circuito para un día de mar plano.

El salto a Antipaxos

La segunda mitad del día cambia por completo. Antipaxos son tres kilómetros cuadrados de viñedos con dos playas de arena blanca, Vrika y Voutoumi, que son las postales de agua caribeña que has visto etiquetadas como Paxos.

La mayoría de barcos fondean frente a una de las dos y dan entre una hora y media y dos horas de parada libre. Hay un par de chiringuitos en cada playa, con precios de sitio sin competencia, así que si quieres ahorrar, lleva algo de comida.

Qué tipo de barco elegir

Aquí es donde conviene pensar antes de reservar, porque la experiencia varía muchísimo.

Los cruceros grandes desde Corfú o desde Parga son los más baratos, desde unos 40 euros, y llevan entre 60 y 150 personas. Cubren el itinerario completo pero vas con mucha gente, la parada en Antipaxos se comparte con otros tres barcos y no entras en las cuevas pequeñas por tamaño.

Los caiques locales que salen de Gaios y Loggos llevan entre 10 y 25 personas, cuestan bastante más, y entran donde los grandes no pueden. Es la opción que recomendamos si el presupuesto lo permite.

Las lanchas rápidas y los charters privados son la versión cara, entre 500 y 2.000 euros por grupo, y tienen sentido si sois familia o grupo de amigos: sale a cuenta a partir de seis personas y decides el ritmo.

Mareo, sombra y otras realidades

La costa oeste está abierta al mar libre y se mueve más que la protegida costa este. Si eres sensible al mareo, toma la pastilla una hora antes de embarcar, no cuando ya notas algo, y colócate en el centro del barco. Los caiques pequeños se mueven más pero se siente menos porque estás cerca del agua.

Casi todos los barcos tienen zona de sombra, pero limitada y muy disputada. Gorra, camiseta de manga larga fina y crema alta: entre las once y las cuatro estás en el agua con reflexión total, y las quemaduras de barco son las peores.

Lleva calzado que se pueda mojar, agua de sobra y ropa de baño puesta desde el principio para no hacer cola en el aseo.

Con niños y en familia

Funciona bien a partir de los cinco o seis años. Los más pequeños se aburren en los tramos de navegación larga, aunque las cuevas y los saltos al agua compensan. Comprueba que el barco lleva chalecos infantiles: los caiques locales suelen tenerlos, los grandes siempre.

Reservas y cancelación

En agosto reserva con dos o tres días de antelación, sobre todo los caiques pequeños de Gaios y Loggos, que llenan rápido. Fuera del pico se puede contratar la tarde anterior en cualquier agencia del muelle.

La cancelación por mal tiempo es habitual en junio y en septiembre y los operadores serios devuelven el dinero o reprograman. Comprueba la política antes de pagar y no dejes esta excursión para el último día del viaje: si el mar se pone feo, te quedas sin plan B.

Como alternativa por tu cuenta, muchas agencias alquilan barcas sin licencia desde 40 euros al día, aunque con esas no se debe cruzar a la costa oeste salvo con mar completamente plano.