Esta es la actividad por la que muchos viajeros alargan su estancia en Psara un día más.

Enfrente de la isla, a un cuarto de hora largo de navegación hacia el oeste, está Antipsara: deshabitada, diez veces más pequeña que Psara y protegida como zona Natura 2000. La única forma de llegar es en barca, y la única forma de conseguir una barca es hablando con la gente del puerto.

Cómo se reserva (esto es importante)

Aquí no hay plataforma de reservas online. No hay web, no hay confirmación por email, no aparece en ningún buscador internacional. Psara no tiene catálogo de excursiones organizadas de ninguna empresa grande.

Lo que hay es mejor y peor a la vez: pescadores del puerto que en verano hacen salidas. Se les encuentra preguntando en el muelle por la mañana temprano, en cualquiera de las tres tabernas del pueblo o directamente en tu alojamiento, que casi siempre conoce a alguien.

Necesitas avisar con un día de antelación como mínimo. El precio se pacta y depende mucho del número de personas: si vais varios y compartís barca sale barato, si queréis salida privada sube. Como referencia, unos 30 euros por persona en grupo es lo habitual, con precios de barca completa bastante más altos.

Lleva efectivo. Aquí nadie tiene datáfono.

Qué incluye una salida típica

Salida por la mañana desde el puerto de la Chora, travesía hasta Antipsara, parada larga de baño en Psilí Ámmos y, según el patrón y el mar, vuelta por los islotes cercanos: Daskaleió, Káto Nisí, Mesiakó, Nisiopoúla.

Algunas salidas incluyen comida o picoteo a bordo y otras no. Pregúntalo expresamente al cerrar el trato, porque en Antipsara no hay dónde comprar absolutamente nada.

Pain points reales

El viento decide. Con meltemi fuerte del norte no se sale, y no hay discusión posible. Si tienes tres días en la isla, intenta programar esta excursión el primer o segundo día para tener margen si un día se cancela. Programarla el último día es el error clásico.

Mareo. Son barcas de pescador, no ferries. Con mar rizada se mueve. Si eres propenso, toma algo una hora antes, siéntate en el centro y mira al horizonte, no al fondo del barco.

Qué llevar: dos litros de agua por persona como mínimo, comida si no está incluida, sombrilla o algo con lo que taparte (en Psilí Ámmos no hay ni un árbol), crema solar alta, gorra, y gafas de snorkel si tienes, porque el fondo alrededor de los islotes está intacto.

Cancelación: al ser un trato informal, no hay política de cancelación escrita. Lo normal es que si el patrón cancela por mar no pagas nada, y si cancelas tú avisando con tiempo tampoco. Se resuelve hablando.

Con niños: posible a partir de una edad en la que aguanten cinco horas de barca y sol. Con niños muy pequeños, mejor un día tranquilo en Káto Gialós, que tiene sombrilla y hamaca gratis del ayuntamiento.

Zona protegida: no se acampa, no se hacen fuegos, no se molesta a las aves y no se deja ni un papel. Todo lo que entra, sale contigo.

Mejor época

De junio a septiembre. Junio y septiembre tienen menos viento de media y mucha menos gente, así que las probabilidades de encontrar barca disponible son mayores y el precio suele ser mejor. En julio y sobre todo en la primera quincena de agosto, cuando la isla se llena de familias psariotas que vuelven de Atenas y del extranjero, hay más demanda.

Por qué merece la pena

Porque es probablemente el sitio más vacío al que vas a llegar en un viaje a Grecia. Una isla entera sin nadie, una playa de arena clara donde no hay huellas y un patrón que te cuenta la isla mientras navega.

Cuando vuelvas al puerto por la tarde y veas crecer la silueta de la Mavri Rachi por la proa, vas a tener claro por qué esta isla merece las seis horas de ferry.