Karfás es la playa que resuelve el problema logístico de Quíos. Está a seis kilómetros de la capital, tiene autobús urbano regular, arena de verdad, sombrillas, chiringuitos y un agua que entra tan despacio que puedes caminar treinta metros sin que te cubra.
Si viajas con niños, sin coche o con poco tiempo, esta es tu playa. No es la más bonita de la isla, pero es con diferencia la más práctica.
Cómo es
Son unos quinientos metros de arena fina dorada, en una bahía protegida orientada al este, mirando hacia la costa turca. El fondo es de arena limpia, sin piedras, y la pendiente es tan suave que en marea de verano se puede estar de pie muy lejos de la orilla.
Esa poca profundidad tiene dos consecuencias. La buena: es probablemente la playa más segura de Quíos para niños pequeños. La menos buena: el agua se calienta mucho en agosto y no refresca tanto como las calas profundas del sur.
Al estar en bahía cerrada, casi nunca hay oleaje. Con meltemi fuerte, cuando el norte de la isla es impracticable, aquí se puede uno bañar sin problema.
Servicios, y su precio
Karfás es la única playa de Quíos con infraestructura completa de verdad.
Hay sombrillas y hamacas de alquiler (unos diez o quince euros el set de dos con sombrilla, según el chiringuito), varios beach bars a pie de arena, tabernas, duchas y aseos. En temporada alta hay socorrista.
También hay alquiler de material para deportes acuáticos: kayak, paddle surf, y algún año motos de agua y banana. Las ofertas cambian cada temporada.
Detrás de la playa está la única concentración hotelera de la isla, con hoteles de playa de gama media. Es lo más parecido a una zona turística convencional que tiene Quíos, lo cual en esta isla significa unos cuantos hoteles y ningún edificio de doce plantas.
La verdad sobre la masificación
Karfás es la playa más concurrida de Quíos. Dicho eso, conviene calibrar: en agosto se ocupan las hamacas y hay que buscar sitio, pero no se parece en nada a Mykonos ni a Rodas. En junio y septiembre hay espacio de sobra.
Los fines de semana llegan las familias de la Chora, y es cuando más ambiente hay. Es agradable, no agobiante.
Sombra
Las sombrillas de alquiler son la única sombra fiable. Hay algo de vegetación y tamarindos al fondo de la playa, en la parte norte, con sombra natural para dos o tres toallas si llegas temprano.
Si vas con bebé, el alquiler de sombrilla es dinero bien gastado.
Comer
Las tabernas del paseo trasero tienen precios de zona turística, que en Quíos siguen siendo bajos: se come por unos quince euros con bebida. Hay pescado, cocina griega estándar y varios sitios con pizza y hamburguesa para los niños que no quieren pulpo.
Un par de kilómetros al sur está Ágia Ermióni, una cala pequeña de pescadores con dos tabernas de marisco bastante mejores y sin ambiente de playa. Merece el desvío para cenar.
Práctico
El autobús urbano azul de la Chora llega hasta la playa con frecuencia alta en verano. Es la única playa de Quíos a la que se puede ir en transporte público sin planificar nada.
Aparcamiento en la carretera de acceso y en las calles del pueblo, gratuito, complicado a mediodía en agosto.
Está pegada al aeropuerto (JKH), a un par de kilómetros. Pasa algún avión, pero como hay pocos vuelos al día, no es un problema real.
Dónde encaja
Karfás es la playa de base, la que usas si te alojas en la Chora o en Kampos y quieres bañarte sin conducir media isla.
Para playa con carácter, la isla tiene cosas mejores: los guijarros negros de Mavra Volia en el sur o las calas de agua cristalina de Elinda en la costa oeste. Pero ninguna de las dos tiene autobús, ni socorrista, ni un sitio donde comprarle un helado a un niño a las cuatro de la tarde.
Hay días para una cosa y días para la otra.