La excursión que casi todo el mundo acaba haciendo

De todas las cosas que se pueden hacer en Santorini, esta es la única que cambia por completo la perspectiva de la isla. Mirar la caldera desde la terraza de un hotel está muy bien; navegarla por dentro, con las paredes de trescientos metros levantándose a ambos lados, es otra cosa.

El itinerario básico es siempre el mismo: salida del Puerto Viejo de Fira o de Athinios, travesía hasta Nea Kameni, subida a pie al cráter del volcán activo, y después parada en Palia Kameni para nadar hasta las aguas termales.

Qué formato elegir

Hay tres versiones y la diferencia de precio es grande, así que conviene saber qué compras.

La corta, de unas 3 horas, desde 25 a 35 euros. Volcán y aguas termales, y de vuelta. Es la mejor relación calidad precio si lo que te interesa es la experiencia geológica. Los barcos suelen ser los de madera tradicionales, más lentos pero mucho más agradables que los catamaranes masificados.

La media, de unas 6 horas. Añade Thirasia, la isla pequeña del otro lado de la caldera, con parada de dos horas para comer en el puerto de Korfos o subir a Manolas, el pueblo colgado arriba que tiene, según cuentan casi todos los que lo visitan, las mejores vistas de Santorini que existen.

La larga, de 10 a 12 horas. Todo lo anterior más la puesta de sol desde el barco frente a Oia y, en muchos casos, una cena a bordo. Es el día completo clásico, y también el que más gente lleva.

Dificultad real y qué llevar

La subida al cráter tiene unos 130 metros de desnivel por un camino de ceniza compactada y roca suelta. Se tarda media hora escasa y no requiere forma física especial, pero no hay ni un metro de sombra y en agosto el calor sobre la roca negra es duro. Hemos visto a más de uno darse la vuelta.

Lo imprescindible: calzado cerrado con suela dura (las chanclas son peligrosas de verdad en esa piedra), un litro largo de agua por persona, gorra y crema solar. Nada de esto lo dan a bordo.

Y el detalle que nadie cuenta hasta que es tarde: el óxido de hierro de las aguas termales tiñe la ropa de baño de forma permanente. Ponte un bañador viejo. Además, el barco no atraca en Palia Kameni: fondea a 50 o 100 metros y hay que llegar a nado. Si no nadas con soltura, pide chaleco antes de saltar.

Cancelación, temporada y mareo

Casi todas las reservas admiten cancelación gratuita hasta 24 horas antes, lo cual importa aquí más que en otros sitios: cuando el meltemi sopla fuerte en julio y agosto, las navieras cancelan salidas con poca antelación y el mar dentro de la caldera se pica lo suficiente como para arruinar la tarde.

La temporada va de abril a finales de octubre. Los mejores meses son mayo, junio y septiembre: menos gente en los barcos, agua ya templada y calor manejable en la subida al volcán.

Si eres propenso al mareo, elige barco de madera grande en lugar de lancha rápida y salida de mañana, cuando el mar está más plano.

Entradas, extras y algunos avisos

La entrada al parque volcánico de Nea Kameni cuesta 5 euros y normalmente no está incluida en el precio del billete. Llévalos en efectivo porque arriba no hay datáfono.

Las comidas dependen del formato: en las excursiones cortas no hay nada, en las largas suele haber barbacoa a bordo o comida en Thirasia. Lee bien la descripción antes de reservar, porque es la queja más repetida en las reseñas.

Con niños y alternativas

A partir de los 7 u 8 años la subida al volcán funciona bien y a los niños les fascina el vapor saliendo de las grietas. Las aguas termales a nado ya son otra historia con los más pequeños.

Si prefieres algo más exclusivo, el crucero en catamarán con snorkel y barbacoa va por la costa sur con paradas de baño en la Playa Roja y en Playa Blanca, en lugar de subir al cráter. Y si lo tuyo es la historia, el complemento perfecto de este día es el yacimiento de Akrotiri, que explica qué pasó exactamente cuando este volcán decidió explotar.