No hay que buscarlo: el edificio blanco y grande junto a la parada del autobús de Therma es el balneario. Y esa falta de misterio resume bastante bien lo que es esta actividad: sencilla, barata y muy local.
Las aguas minerales de Therma se han usado con fines terapéuticos desde hace siglos, y le dieron al pueblo su otro nombre, Loutra, "los baños". La tradición local les atribuye efecto sobre problemas reumáticos, articulares y de piel.
Qué esperar exactamente
Vamos a ser honestos para que nadie llegue con la idea equivocada. Esto no es un spa. No hay música ambiental, no hay circuito de contrastes, no hay batas ni infusiones. Es un balneario griego de pueblo: azulejo, bañeras individuales, personal amable y funcional, agua mineral caliente.
La entrada arranca en unos 4 euros. El horario habitual de junio a septiembre es de 07:00 a 10:00 por la mañana y de 18:00 a 21:00 por la tarde, ese reparto tan griego que deja el mediodía libre. Fuera de temporada puede estar cerrado: preguntad en el pueblo.
Una sesión típica es de unos veinte minutos en el agua, que es lo que recomienda el personal. Más tiempo no aporta y puede marear.
Para quién funciona de verdad
Para quien acaba de bajar del monte Fengari o de pasar el día trepando por el cañón del Fonias. Ahí la diferencia se nota de forma casi cómica: entras arrastrando las piernas y sales caminando normal.
También funciona muy bien como plan de día de mal tiempo, que en el norte del Egeo hay más de los que la gente espera, o de día de descanso a mitad de un viaje activo.
Para quien busque una experiencia de bienestar sofisticada, esto va a decepcionar. Y seamos justos con la comparación: estas aguas no tienen la potencia de las de Ikaria, que son las más radiactivas de Europa y están en otra liga terapéutica.
Lo práctico
Llevad chanclas propias, toalla y gorro si sois de gorro. Se paga en efectivo. No hace falta reserva salvo en pleno agosto, cuando puede haber cola a primera hora.
No es recomendable para embarazadas, para gente con problemas cardiacos o con tensión descontrolada sin consultar antes. Los niños pequeños tampoco son el público de este tipo de aguas.
Accesibilidad: el edificio es plano en la entrada pero las bañeras tienen bordillo. Si hay problemas de movilidad, preguntad en recepción, que suelen echar una mano.
Y después
La gracia de Therma es que después del baño uno se queda. El pueblo está hundido entre plátanos y castaños de indias, con arroyos que suenan de fondo, y los cafés al aire libre se llenan al caer la tarde de gente cantando y bebiendo tsipouro.
El Kafeneio ta Therma es el punto de reunión clásico. Ahí es donde nació la fama bohemia de Samotracia, y donde uno entiende por qué mucha gente elige dormir en este pueblo y no en el puerto.
Combinación de día perfecta: pozas heladas de Gria Vathra por la mañana, aguas calientes aquí a media tarde y cena en el pueblo. Las dos temperaturas del agua de esta isla en la misma jornada.