Hay una frase que se repite en Samotracia y que conviene tomarse en serio: los senderos del interior no están bien señalizados. No es falsa modestia local ni marketing de guías. A partir de la primera cascada del Fonias, las marcas se espacian, el camino se convierte en trepada por roca mojada y hay tramos donde se vadea el cauce.
De ahí que esta sea la actividad que más recomendamos a quien quiera ver las pozas de verdad, las de arriba, las que no salen en las fotos de Instagram porque casi nadie llega.
Qué incluye la ruta
La salida arranca en el puente del Fonias, cuatro kilómetros al este de Therma. El primer tramo de cuarenta minutos hasta la cascada de doce metros de Paradisos lo hace cualquiera, y es donde se queda la mayoría.
A partir de ahí empieza lo interesante. El guía lleva río arriba por una sucesión de pozas cada vez más solitarias, encajonadas entre paredes pulidas por siglos de agua. Se trepa, se vadea, se salta a alguna poza con el fondo ya comprobado, y se para a comer donde toque.
De camino se pasa junto a la torre bizantina de Fonias, la atalaya del siglo XV que vigilaba esta costa.
Precio y quién lo organiza
La agencia de referencia es Samothraki Travel, en Kamariotissa, la única agencia de viajes de la isla. Los trekkings guiados arrancan sobre los 15 euros por persona y las salidas de barranquismo, que ya son otra cosa, sobre los 40. También organizan salidas de buceo por unos 50 euros la pareja.
Las salidas se concentran en agosto y septiembre, que es cuando hay demanda suficiente. No hay reserva online: se contacta con la agencia al llegar o por teléfono, y se apalabra.
Existen también otros operadores locales de canyoning en la isla, con base en la zona de Therma, que organizan descensos técnicos con neopreno y cuerda por el cañón del Fonias y el de Gria Vathra.
Dificultad: hablemos claro
Nivel medio, no bajo. No hay que ser alpinista, pero hay que estar en forma razonable y no tener miedo a trepar dos metros de roca con las manos. Si os cuesta subir cuatro pisos de escaleras, esta no es vuestra actividad y el tramo fácil hasta Paradisos os va a dar igual de bien.
El agua está entre 12 y 16 grados. Es agua de deshielo del monte Fengari. No es refrescante, es fría de verdad, y hay que entrar despacio.
La roca resbala mucho. Está pulida y con musgo en los bordes. Es la causa número uno de tobillos torcidos en esta isla.
Qué llevar
Calzado con suela de agarre que se pueda mojar, o escarpines: nada de chanclas. Bañador puesto, dos litros y medio de agua, comida, camiseta seca de repuesto, gorra, y bolsa hermética para el móvil.
Repelente de mosquitos para el atardecer, porque el cañón es húmedo y sombreado.
No hace falta neopreno para el trekking normal. Sí para el barranquismo técnico, y en ese caso lo proporciona el operador.
Mejor temporada
Mayo y junio tienen el mejor caudal y las cascadas en su momento más espectacular, con el agua en su punto más frío. Julio y agosto tienen menos agua pero más calor, así que el baño se agradece más. Septiembre es el equilibrio y nuestra recomendación.
Fuera de temporada el cañón puede ser peligroso: con lluvias fuertes el cauce crece de golpe. El río se llama Fonias, "el asesino", precisamente por eso, y los locales lo cuentan sin dramatismo pero sin bromear.
Alternativas más suaves
Si esto suena excesivo, hay dos planes con la misma esencia y mucho menos esfuerzo: el tramo corto y marcado hasta la primera poza del Fonias, o las pozas más accesibles de Gria Vathra, a diez minutos de caminata desde el desvío.